22.7.09

GRIPE, ESCUELA Y TIEMPOS PERDIDOS

(Difícilmente esta nota de opinión sea compartida por quienes no tienen hijos en edad escolar)
El lunes todos al colegio.

Está perfectamente claro que mandan a los chicos de la misma manera que en la guerra se mandaba a los "cebos" al frente con todo el peligro que se sabía de antemano.

También está muy claro que los tiempos que se manejaron en nuestra provincia y ciudad fueron "emparentados" con los de la gran capital -cuando no- conociendo que la realidad era otra. Los medios nacionales lo dijeron: “la gripe al interior está llegando”, que por otro lado es algo totalmente lógico. Así las cosas, mientras en Buenos Aires controlan medianamente la enfermedad, a nuestros hijos los mandan a la escuela en el peor momento: cuando llega el pico, cuando llega el frío, cuando comienzan los contagios, “cebos” diría.

Más claro quedó que al gobierno nacional poco le importaba el tema, o mejor dicho, le importó siempre más el “tema económico”. Cuánto deja de perderse para “el crecimiento del país”, tema del que les gusta hablar.

Pretenden que nuestros hijos el lunes vayan al peor lugar de contagio que pueda existir: la escuela. ¿Alguien se imagina una escuela donde los chicos no compartan una merienda? ¿Dónde no se presten los lápices? ¿Dónde no jueguen en los recreos? ¿Dónde no estén a más de cincuenta centímetros uno del otro con salones de cuarenta y cinco alumnos? ¿Dónde nadie tenga tos? ¿Dónde se laven la mano cada media hora?, y la última pregunta ¿Será el docente el encargado de todo este control?, en otras palabras dejaría de ser docente para ser custodio de la salud de los niños.

El gobierno nacional y provincial solo habla de “cumplir días de clase” no de alcanzar un porcentaje o números de conocimientos. Importa la cantidad no la calidad.

Creo que la solución es sencilla y práctica: readaptar los contenidos. El sistema que fue cambiando hasta llegar a la miseria que tenemos como modelo educativo, nos ha llevado a priorizar contenidos superfluos que el chico puede o no conocer. Se pierden no horas sino días de clase con cosas como torneos deportivos, ferias de ciencias, convivencias, jornadas, charlas, reuniones de padres (a la que no va casi nadie), entrega de boletines, fiestas de cumpleaños de la escuela, fiesta de la educación física, semana de las artes, etc., etc.

Se inventaron un montón de contenidos, y hasta materias, que terminaron por fulminar conocimientos de historia, geografía, matemáticas o lengua. Es momento de poner en práctica en forma urgente un reordenamiento de contenidos.

El lunes todos a la escuela en medio de una pandemia, en una provincia donde los niños y adolescentes muchas veces se desmayan por desnutrición, donde los salones tienen espacios abarrotados de alumnos. ¿No estamos en la alerta máxima que marca la OMS? Al gobierno nacional y a las provincias no les importa, y cuando la mayoría de sus propagandas apuntan a valorar los derechos del niño, sus acciones –una vez más- dicen lo contrario.

RAMON CAVALIERI
Periodista Free
14.608.115
GOYA = CORRIENTES

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