27.4.10

Ministro Vara propone reducir el Iberá

En el programa televisivo "Alerta Verde" que se emitió por C5N el sábado 24 a las 15 horas, el Ministros de la Producción, el Ing. Agr. Jorge Vara declaró que está a favor de que cientos de miles de hectáreas dejen de integrar la Reserva Provincial Esteros del Iberá como forma de resolver el conflicto existente por la presencia de arroceras ilegales en esa zona.El macro ecosistema Iberá, es el humedal subtropical de mayor importancia de Argentina. Fue creado como Reserva Provincial en 1983, por su importancia para la protección de la biodiversidad y el agua. Hoy está en serio peligro por la construcción de canales, terraplenes y la extracción ilegal del agua de sus ríos y lagunas.





Once canales han sido construidos dentro del Parque, colocando bombas para extraer el agua y trasladarla hacia campos privados vecinos, donde regan 5000 hectáreas plantadas con arroz.

"Estas obras fueron realizadas ilegalmente por empresarios, bajo la mirada impávida del Estado. El Ingeniero Rujana, director del ICAA, ha sido cómplice directo de varias de estas obras y en otros casos ha dejado que actúen sin detenerlos. 100.000 millones de metros cúbicos serán bombeados la próxima temporada arrocera (3 meses), lo que equivale al consumo humano de agua en toda la provincia de Corrientes durante 2 años. En Iberá hay más de 2000 productores del campo que quieren hacer las cosas bien, pero 10 desprestigian al sector." Comentó Emilio Spataro Coordinador de la Campaña Salvemos al Iberá.

Desde hace años vecinos e intendentes de la cuenca del iberá vienen denunciando está situación, como es el caso de Colonia Carlos Pellegrini, destino turístico por excelencia del Iberá, su intendente denunció en 2006 que dos arroceras cercanas a la localidad están extrayendo agua de la Laguna Iberá sin autorización y contaminando a la población. En Agosto de 2009 ésta arrocera fue clausurada por el Estado Correntino, pero siguió operando ilegalmente.

Desde el año pasado las denuncias contra arroceras ilegales son moneda corriente en los medios correntinos por el accionar de un movimiento ciudadano denominado "Campaña Salvemos al Iberá", integrado por organizaciones sociales de corrientes, representantes del clero local, grupos de jóvenes ecologistas y liderado por un joven activista formado como coordinador en Greenpeace, Emilio Spataro.

Pero todo cambió con la llegada al poder de Ricardo Colombi quien prometió acabar con los conflictos ambientales y para ello nombró al Presidente de la Asociación de Plantadores de Arroz (ACPA), el Ing. Agr. Jorge Vara como Ministros de la Producción y máxima autoridad de la Reserva.

Sabíamos que al asumir Vara como Ministro y autoridad de la Reserva iba a ser mucho más difícil resolver el problema de las arroceras ilegales, porque ha sido el mismo Vara a través del ACPA quien defendió a los arroceros ilegales, tanto públicamente, como parte en los juicios iniciados (Cirignioli vs. Aguerre, y Cirignioli vs. Herrrero). Pero nunca imaginamos que propondría achicar la Reserva Iberá, esto es inaudito, en todo el mundo se crean nuevas áreas protegidas, no se achican las ya existentes, sería un pésimo antecedente." Remarcó el coordinador de la campaña.

"El Iberá es un humedal de alta biodiversidad. La fauna de Corrientes encuentra allí su último refugio. La producción eco turística, hoy en crecimiento, necesita de la fauna al igual que todos. El humedal necesita de todo su agua para funcionar correctamente. Asi como nadie osaría represar las cataratas del Iguazú para su propio beneficio, ni acopiar hielo del Glaciar Perito Moreno, nadie debería poder llevarse el agua de los esteros del Iberá y menos achicar la reserva." Continúo Spataro.

"El cumplimiento de las leyes ambientales es imperioso para poder conservar nuestro medio ambiente. El dominio público, son aquellos bienes que nos pertenecen a todos y que tienen un fin social para los habitantes de una provincia y un país. El agua del Iberá, y el Parque Iberá son de dominio público. Tenemos la obligación de cuidarlos y evitar que nos roben lo que es de todos nosotros." Finalizó Spataro
L.R:

Tessio "Voy a acompañar a las abuelas"

GRISELDA TESSIO HABLO SOBRE EL PROCESO JUDICIAL PARA CONOCER LA IDENTIDAD DE LOS HIJOS DE LA DUEÑA DE CLARIN
“Es muy preocupante que la Justicia por el nombre, el peso económico y el privilegio social de los actores demore una investigación de esta manera”, se quejó Tessio en torno al caso de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín. Y dijo que de ser necesario acompañará a Abuelas de Plaza de Mayo ante tribunales internacionales.

Las declaraciones de la vicegobernadora de Hermes Binner fueron publicadas este domingo en el suplemento Rosario 12 de Página 12. En una nota firmada por el corresponsal en la capital provincial, Juan Carlos Tizziani, Tessio interpretó la mora judicial en develar la identidad de los dos hijos adoptivos de la dueña del grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, como “un caso paradigmático” en el país.



“Es muy preocupante que la Justicia por el nombre, el peso económico y el privilegio social de los actores demore una investigación de esta manera. Esta causa ya lleva ocho años, no empezó hace quince días. Es una larga lucha, una larga caminata y hasta diría una agonía de las Abuelas de Plaza de Mayo, que no sólo han perdido a sus hijos secuestrados, sino también a sus nietos apropiados”, dijo Tessio.



Y prometió que si la justicia argentina no da respuestas a las víctimas, ella también compartirá el compromiso de la presidenta de la República, Cristina Fernández de Kirchner, de acompañar a las Abuelas ante los tribunales internacionales. “Si no hay justicia aquí, yo también voy acompañar a la presidenta y a las Abuelas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos y lo haré como vicegobernadora de la provincia de Santa Fe”.



Tessio fue fiscal federal durante veintitrés años, desde 1984 hasta enero de 2007, cuando el gobernador Hermes Binner la propuso como su compañera de fórmula. Su trabajo en el Ministerio Público se caracterizó por la defensa de los derechos humanos y las investigaciones de los crímenes del terrorismo estatal. En 2005, el procurador general de la Nación, Esteban Righi, la designó para dirigir la unidad de investigación de los delitos de lesa humanidad durante la dictadura en Santa Fe, Rosario y San Nicolás, hasta que renunció para acercarse a la vocación de su padre: el ex gobernador radical Aldo Emilio Tessio. Así que su mirada sobre la demanda a la viuda de Noble por los hijos que adoptó después del golpe de 1976 está insospechada de cualquier sesgo político.



“Es un caso paradigmático” porque en las causas de apropiación de niños “uno pretende que la justicia sea efectiva, rápida y contundente”, pero en ésta ocurrió todo lo contrario. “Ya lleva ocho años de trámites” y eso no sucedió con ninguna otra causa en ningún otro lugar del país.


Tessio coincidió con el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, al señalar que la adopción de los hijos de Noble fue “más que extraña e irregular”.



“El encuentro de esa mujer con esos niños no fue casual. Ella dice que los encuentra por casualidad, que en (mayo de 1976) encontró una beba adentro de una caja, en las puertas de su casa de San Isidro. Y que no obstante esta situación, la jueza de Menores (ya fallecida, Ofelia Hejt) sin ningún tipo de garantías le da primero la tenencia y luego la adopción de esos niños sin haber investigado nada. Sabemos que en la época de la dictadura, los jueces de Menores entregaban niños como quien entrega cachorritos, eso es lo que hacía la mayoría de ellos y no digo todos para no generalizar y herir susceptibilidades”, afirmó.



“Además, agregó hay otros testimonios de las abuelas que buscan a sus hijas y a sus nietos o nietas secuestradas. “Chicha” Mariani dijo que por esa fecha, alguien le dijo que (el genocida y ex jefe de la Policía bonaerense, Ramón) Camps o alguno de sus lugartenientes había entregado un niño, porque son dos entregas distintas, a una persona de muy alto nivel. Bueno, podemos suponer que esa persona de muy alto nivel es ella”.



“Ahora, todas estas conjeturas, análisis e investigaciones ya llevan ocho años. Esta no es una causa que empezó hace quince días y que las Abuelas quieren que se resuelva ya.


Es una larga lucha, una larga caminata y hasta diría una agonía, porque las abuelas se están muriendo. No sólo han perdido a sus hijos secuestrados, sino que también han perdidos a sus nietos apropiados. Y para cualquier persona con sensibilidad, sobre todo para las mujeres que tienen hijos y nietos, llegar a pensar esta tragedia que atravesó una enorme cantidad de familias argentinas, lo que uno pretende es que la justicia sea efectiva, rápida y contundente”, afirmó.



El 9 de abril último, la Cámara Nacional de Casación Penal rechazó un recurso de los abogados de Herrera contra la resolución del juez federal Conrado Bergesio que disponía entrecruzar muestras de sangre y de ADN de Marcela y Felipe con todas las familias de niños apropiados que se conservan en el Banco Nacional de Datos Genéticos. El fallo aún no está firme. “¿Los artilugios judiciales frenarán la investigación genética?”, se le preguntó a Tessio. “La Cámara de Casación ya resolvió. Sabemos que los abogados de la señora de Noble pedían que las extracciones de sangre y los análisis de ADN no se hicieran en el hospital Durand, que es donde deben hacerse por ley y que los resultados sólo se cruzaran con las familias querellantes en la causa. Yo tuve un caso así cuando era fiscal federal de Santa Fe, hicimos eso: la muestra genética sólo se comparó con una familia que buscaban a su hijo apropiado y la investigación fracasó. Acá hay que cruzarlos los ADN (de Marcela y Felipe) con toda la red del Banco Nacional de Datos Genéticos. Es muy preocupante que la justicia por el nombre, el peso económico y el privilegio social que los actores tengan demoren de esta manera una causa. Ahora, la última noticia es que estos jóvenes estarían dispuestos a someterse a la resolución de la justicia. Pero también sabemos que muchas veces se ha llegado a esa instancia y después un escrito (de la defensa) volvía toda la causa al estado anterior”



El 24 de marzo, la presidenta de la República se comprometió con las Abuelas de Plaza de Mayo y con los familiares de esos jóvenes que van a tener justicia porque van a tener identidad. Y dijo que si no podían encontrar justicia en la Argentina, los acompañaría como presidenta a los tribunales internacionales. ¿Usted qué piensa?


Yo también los voy a acompañar como vicegobernadora de la provincia de Santa Fe sorprendió Tessio.


—¿Usted acompañaría a las Abuelas y a la presidenta de la Nación ante una Corte internacional si no tienen justicia en el país?



—Sí, absolutamente insistió la vice. Si los tribunales argentinos no resuelven este caso que es paradigmático, las Abuelas tienen todo el derecho del mundo a recurrir a la jurisdicción internacional. Hemos descubiertos apropiadores y niños apropiados y hubo bastante actividad judicial cuando los apropiadores no eran personajes tan importantes, como en el caso de (Juan) Cabandíe, a quien un ex PCI de la Policía Federal sometía a tormentos cuando era niño, según relató su hermana. Entonces, estos personajes se apropiaban de una criatura para torturarla, así como habían torturado hasta la muerte, probablemente, a sus padres. Entonces, si no hay una justicia en el país, hay todo el derecho del mundo a recurrir a los organismos internacionales como la Corte Interamericana de Justicia y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a las que se ha recurrido por otras causas y muchos más hoy en día cuando la mayoría de los países están sometiéndose a la jurisdicción de los tribunales internacionales.


Para usted es un caso paradigmático.


Por supuesto. Es paradigmático porque lo que ocurre con este caso no sucedió con ningún otro en la Argentina. Entonces, debemos pedirle a la justicia que lo resuelva. Más allá, de que los hijos de Noble quieran tener relaciones con sus familias biológicas o no. Eso es otro tema, corre por otro registro. A nadie se le puede obligar a los 30 años que descubra afectos que no cultivaron durante toda la vida de esas personas. Pero la familia biológica, más allá de las decisiones de los jóvenes apropiados, tiene derecho a saber su identidad, que es un valor jurídico más importante que la decisión de los jóvenes.



Pero hay casos de hijos apropiados que no quieren saber su identidad. Si alguien no quiere saber cuál es su identidad real no hay justicia en el mundo que pueda obligarlo a saber. Pero sí la justicia tiene que velar por el deseo y el derecho de saber de la familia de sangre porque eso habla de la legitimación que los Estados modernos le dan a la cuestión de la identidad. Por algo en la Argentina hace más de 120 años y a costa de muchas luchas en la sociedad se estableció el Registro Civil, porque el Estado que es el que otorga la documentación, da fe que esa persona es realmente esa persona concluyó Tessio


(Fuentes: Artepolitica - Rosario12)

26.4.10

Badaracco: “El Estado existe para cubrir necesidades, no huecos fiscales”

El diputado justicialista Luís Badaracco difirió del pronóstico "austero" del ministro de Hacienda sobre la administración del dinero público, dijo que esa es una posición técnica, y señaló que la función de los representantes en el Estado es administrar para acabar con las necesidades sociales.



El diputado del bloque Correntinos por el Cambio criticó la posición del Ministerio de Hacienda Enrique Vaz Torres que entre reclamos salariales señaló que la administración en la provincia no otra forma de administrar el dinero en la caja pública que en la austeridad.


Badaracco dijo que tal pronóstico es insuficiente para el grado de emergencia que alcanza a la provincia en su totalidad de localidades, y que al Estado no debe preocupar, en lo más mínimo, las posiciones técnicas del ministro cuando los niveles de pobreza e indigencia tienden a elevarse.

"El ministro es un contador y por tanto su posición no es la adecuada en una provincia como Corrientes en donde la discusión por el presupuesto debe ser guiada por las necesidades sociales", dijo Badaracco.


"El compromiso de los representantes en el Estado es, primero dar una solución inmediata a la exclusión de personas, a la falta de alimento, de salud, de escolaridad, en fin, a dar a ciencia cierta igualdad de oportunidades a todos los correntinos", dijo el diputado.


Badaracco sostiene que la política del Estado no va en otro sentido que no sea la de administrar la economía para que el reparto alcance a todos los que necesitan de recursos para desarrollarse como ciudadanos íntegros.


El diputado recomendó separar "la mirada exclusivamente técnica" de las decisiones que se toman en el gabinete de gobierno porque "la calidad de una administración se define por la capacidad para dar respuesta a la emergencia social".


"Entiendo que son dos posiciones totalmente diferentes, nosotros optamos por una y ellos por otra, por eso, nosotros pensamos que si no se abandona pronto aquella posición, lo único que sucederá será que los conflictos sociales se agravarán cuando, a largo plazo, eso también implica un aumento del gasto", concluyó.
Momarandú.com

25.4.10

Mercenarios de finísimos modales

A la fabricación en serie de falsos mensajes de “la gente” algunos la llaman libertad de expresión.

Por Eduardo Blaustein





La historia que se cuenta en estas páginas no sólo ayuda a describir cómo se construye opinión pública. Es el último y elocuentísimo grito –emitido por el propio accionar de sus implicados– que señala dónde y cómo opera el poder comunicacional. Revela las asimetrías determinadas por el dinero a la hora de manejar ese poder y las destrezas que se requieren para hacerlo. Cuestiona la transparencia y las presuntas buenas maneras de quienes lo detentan.




En su elegante página web la agencia La Ese se presenta como “una formación mutante que se adapta para responder a los sucesivos desafíos que le plantean los distintos escenarios que enfrenta”. Escrita en el lenguaje sobrio, eficaz y un tanto condescendiente que caracteriza al marketing comunicacional, dice también la presentación que “los equipos formados y dirigidos por Carlos Souto han sido y son protagonistas importantes del cambio en el lenguaje político latinoamericano de la última década, en la consolidación del dominio de lo audiovisual, y el desarrollo e integración de las diversas técnicas del marketing político”. De más está decir que la empresa se congratula por esos “cambios de lenguaje” y esos “dominios”. Otros los entendemos como parte de un problema que pinta para el lado de la tragedia cultural.



Dice la gente de La Ese acerca del concepto central de la campaña que pusieron en marcha para que Carlos Menem fuera presidente en 2003: “Basamos la estrategia en cambiar drásticamente el discurso, humanizar a Menem y presentar su futura tercera presidencia como la histórica, donde renunciará a cualquier interés personal”. Dice la agencia sobre otra estrategia de campaña que tuvo a cargo, la última de Francisco de Narváez: “Presentar al candidato como un hombre común, con planes para resolver los problemas de la provincia, que habla francamente y con convicción”.


Que la política se reduzca a la construcción de pequeñas ficciones astutas a esta gente le importa poco. Para decirlo con más finura: que los candidatos puedan ser redomados hijos de puta, amorales peligrosos, que puedan desplegar sus talentos para la destrucción de un país, esas no son responsabilidades de los publicistas, seres a quienes les sobra sofisticación como para entrar en razonamientos tan tristes. Que publicistas o empresarios mediáticos se pongan a disposición del mejor postor es un viejo y ceniciento asunto de corazones que atrasan. Ya sea que se hable de las agencias de publicidad nacionales o de la transnacional Burson & Masteller, contratadas por la dictadura de Videla para mejorar imagen. De quienes redactaron con el viejo estilo sensiblero de la revista Gente de los ’70 la solicitada firmada por Felipe y Marcela Noble (ver págs. 6 y 7). O de quienes sean que hayan alquilado sus talentos para reconvertir a la Shell –acusada de contratar mercenarios para asesinar activistas en Nigeria– en una petrolera preocupada por la preservación de la selva amazónica.



Pertenecer tiene sus privilegios. Hace unos años el teórico cultural francés Paul Virilio escribió: “Los medios de comunicación industriales disfrutan de una depravación singular de las leyes democráticas... Si no disponen a priori de la libertad de anunciar falsas noticias, nuestra legislación les concede en cambio el poder exorbitante de mentir por omisión, censurando y prohibiendo las que no les convienen o pueden dañar sus intereses”. La industria publicitaria disfruta de un privilegio aún mayor: goza de mayor prestigio social, aunque no necesariamente de consenso. La belleza de una buena publicidad está en lo más emblemático del lujoso imaginario del capitalismo tardío. Viejo truco de los reyes de la antigüedad a la hora de glorificar sus hazañas en estatuas, relieves y estelas, destreza llevada a nivel de espectáculo de masas por la iglesia católica a lo largo de dos mil años, la publicidad es arte de punta, el must de la modernidad, reservado a las mentes más abiertas, más talentosas, más audaces.



Pero aun cuando se trata de una profesión necesitada de sutilezas, de mediciones finas de impacto del lanzamiento de productos, de complejos galimatías sobre pautas de conducta y consumos, en las lógicas de largo aliento los publicitarios suelen trabajar no para lo nuevo sino para lo ya establecido. Y a veces apelando a la simplificación más primitiva. Es exactamente esto lo que hacen/hacían los equipos desplegados por la agencia de Carlos Souto, reforzando un clásico de la comunicación hegemónica. De un lado intelectuales o blogueros K “a sueldo del kirchnerismo”. Del otro ciudadanos indignados ante las desmesuras del Gobierno. De un lado la prepotencia totalitaria. Del otro el consensualismo y la santidad. Y aunque como nunca lluevan sobre las pampas misiles en masa contra un Gobierno, la libertad de expresión (¿así se le llama a la fabricación seriada de mensajes desde un call center?) está en riesgo.



Eran estos los foristas. Esta historia echa luz también a un asunto que en relación con lo anterior parece menor, pero tiene su miga. Se trata de nuevo de las responsabilidades de las empresas de comunicación masiva, incluyendo a las publicitarias. Como cualquiera en nuestro oficio, quien escribe, ya fuera trabajando en el diario Crítica de la Argentina o en Miradas, recibió en los foros (presuntos) de lectores la acusación de “a vos te pagan los K”. No es nada simpático ligar insultos gratis, especialmente cuando se apuesta a imprimirle un mínimo sentido de racionalidad, serenidad y justicia al debate de ideas.


La pregunta acerca de qué hacer con cieros foristas que –continuando una antigua tradición intoxicadora de los servicios de inteligencia– siembran violencia simbólica en las versiones digitales de los medios sigue por ahora reducida a las redacciones y cafés aledaños. Lo mismo respecto de una larga sospecha: cuántos de los que escriben son reales y cuántos provocadores, rentados, sacados, milicos o canas retirados, fanáticos militantes o no. ¿A quiénes representan realmente? ¿Esos tipos son “la gente”?


Ahora lo sabemos: una parte ardua de cuantificar de esos foristas hipotéticos y falsos repiqueteadotes radiales son empleados de la comunicación privada, sin pecado concebida. La misma que sostiene la necesidad de enaltecer los mejores valores ciudadanos. La que nunca crispa, no confronta, no prepotea. Pero seguimos diciendo “foro” y pensamos en una congregación de atenienses calmos inaugurando una democracia plácida. Y seguimos tratando a los oyentes radiales, por zarpados que estén, como fuente de toda razón y justicia.


Curiosa cultura de mercenarios discurseando sobre la beligerancia. Curiosas falluterías de una guerra por las conciencias. La que también aparece develada en la web de la empresa de Carlos Souto: “Hoy en día, La Ese está decidida a seguir invadiendo amigablemente el territorio más importante de las campañas en las que interviene: la cabeza y el corazón de quienes votan”.Y gracias, Señor, por la suavidad del adverbio: amigablemente.



La agencia que hace el trabajo sucio para Clarín

Las operaciones clandestinas del grupo de tareas formado por el publicista Carlos Souto

El Grupo Clarín contrató a la agencia internacional de publicidad La Ese, especializada en marketing político, para reclutar un ejército pago que congestione las líneas de teléfonos de radios –de modo que sólo ingresen los llamados de sus telemarketers– y para que insulte a los comentaristas de internet que escriban en contra del Grupo Clarín o a favor de la ley de medios K y el Fútbol para todos. Esa agencia, también se encarga de guionar los discursos para aquellos que defienden la judicialización de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para impedir su plena vigencia.
Carlos Souto, director de La Ese, se jacta de haber armado las imágenes de muchos dirigentes políticos de la oposición.


La primera tanda de contratados –unos 30 empleados en negro– fue en octubre de 2009, cuando se trató la ley de medios en el Congreso y el debate tomó estado público. Los bloggers rentados por el Grupo Clarín debían instalar términos como ley k, ley mordaza, dictadura o corrupción.Aún hoy y con miras de seguir hasta la campaña electoral del 2011, el grupo de tareas mediáticas contratado por La Ese libra sus batallas remotas en las lujosas oficinas de Perú al 800, barrio de San Telmo, en una hermosa casona de estilo francés construida en 1912. Ahí funciona La Ese, propiedad de Carlos Souto.

Los creativos de Souto escribieron la solicitada y el guión del mensaje televisado de Marcela y Felipe Noble Herrera en los canales del Grupo Clarín, hablando en contra de la ley que establece al Banco Nacional de Datos Genéticos como el único autorizado para el estudio de compatibilidad para personas que hubieran sido apropiadas durante la última dictadura militar (ver página 5).Clientes. La lista de Souto no tiene desperdicio. Fue publicista de la Alianza que encabezó Fernando De La Rúa, intentó sin éxito remontar a Carlos Menem en 2003 y actualmente se enorgullece de haber trabajado con Julio Cobos y de ser el verdadero cerebro del “Alika, Alikate” para catapultar como líder de la antipolítica al colombiano Francisco De Narváez.

La usina anti k. Está conformada por dos áreas: el blog y el call center. Los bloggers intervienen los medios gráficos online a través de la redacción de comentarios apelando a identidades falsas. Desde un buscador rastrean números de DNI y luego utilizan los nombres de esas personas para llenar los formularios de las páginas donde mandan mensajes escritos por creativos. Además se encargan de hacer control del scroll: cuentan cuántos comentarios a favor y cuántos comentarios en contra hay sobre la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, investigan quiénes son los usuarios que comentan en las antípodas de la bajada de línea recibida, etc. También mandan mails a las casillas de esos comentaristas, generan confianza y establecen una relación. Entre las páginas que graffittean figuran la web de La Nación, La Política On Line, Crítica de la Argentina, Minuto Uno y Perfil.

Todas estas actividades están destinadas a falsear identidades y contravenir toda la deontología periodística, así como los códigos de ética de la comunicación publicitaria. Se asemejan a talleres de costura clandestina que después son utilizados por las grandes marcas. Con un agravante, a quienes cosen por un salario de miseria, no les obligan a mentir o a hacer tareas delictivas. Miradas al Sur accedió a fuentes inobjetables para reconstruir la actividad de La Ese. El clima de secretismo está reforzado por un pedido oral de confidencialidad. Un tema que tiene estatutos legales y valen sólo en la medida en que estén firmados por conformidad plena por los empleados de las empresas. En este caso se trata apenas de una simulación para amedrentar a jóvenes que trabajan en negro y no están asesorados legalmente. Además, va acompañado con un adoctrinamiento político: “Esto es una guerra” y “el Gobierno hace lo mismo que nosotros pero al revés”, les dicen.

Modus operandi. Los empleados del call center son los que se dedican a bloquear las líneas de oyentes de las principales radios en las que curiosamente no figuran las del Grupo Clarín: Nacional, Del Plata, América, Continental, La Red, La Diez, Metro, Rock And Pop y Belgrano. A su vez, se encargan de desgrabar lo dicho en esas radios para monitorear lo que va sucediendo. Hacen estadísticas, informes sobre cuál es la tendencia de cada conductor, qué línea política desarrolla cada programa, cuáles se acercan más al Gobierno, cuáles se alejan más, etc. Siempre desde la óptica de los intereses políticos y económicos del Grupo Clarín.

El sector call center posee un servidor de última generación que permite que en las radios se bloqueen los conmutadores de modo que sólo lleguen los mensajes guionados por la empresa contratada del Grupo Clarín, y simultáneamente se delinea la estrategia de ataque a la ley de medios k. Los jefes de la usina entregan chips y tarjetas telefónicas para cambiar el número del teléfono de manera que sea imposible de comprobar que todos los llamados vienen del mismo lugar.Por su parte, los supuestos bloggers tienen a su disposición un software propio que rastrea los comentarios adversos a Clarín en internet. Así pueden detectarlos y bajar línea anti K. Las computadoras de la agencia de Souto poseen modems inalámbricos y un sistema rotativo de IP’s para que tampoco se puedan rastrear las rutas de las PC que efectúan los mensajes.

El coordinador de los grupos es el hijo del Fiscal Federal de Misiones Juan Carlos Tesorero (ver recuadro), Juan Andrés Tesorero, sobrino de Carlos Souto. El estudio jurídico que el Fiscal abrió por intermedio de su esposa en la ciudad de Buenos Aires tuvo su primera baja hace dos meses: Juan Andrés renunció al trabajo con su madre para dedicarse tiempo completo a la cruzada anti K. De hecho, hasta cambió de barrio para mudarse a la misma cuadra de la agencia La Ese.

“No hablar ni con la familia del tema”. Ése es uno de los pedidos explícitos de Juan Andrés Tesorero a la hora de contactar a los reclusos de la usina anti K. Confidencialidad ante todo. Ninguno llega a formar parte de esta campaña sucia respondiendo a una búsqueda laboral naturalizada. Todos son “amigos de”, “familiares de”, “conocidos de”. Gente que va a poner el cuerpo y va a guardar el secreto ante todo. Pero todo gran plan tiene sus baches.

Una de las promesas iniciales que reciben los contratados es la “certeza” de un mejor trabajo a futuro tras algunos meses de pasantía informal y deleznable. Juan Andrés se encarga de mostrar las fotos de su tío al lado de Elisa Carrió, Francisco De Narváez, Julio Cobos, Carlos Menem y el resto de los contactos de los que se vale económicamente la agencia.
En La Ese se respira el poder. Así es como estos jóvenes estudiantes universitarios, con necesidades económicas y promesas falsas de inserción laboral en puestos de trabajo más reales y menos vergonzantes, reciben salarios por encima de la media. Los salarios provenientes del dinero del Grupo Clarín oscilan entre los 2.000 pesos para principiantes y los 4.000 para quienes se adapten con comodidad a la dinámica de pulverizar la ética aprendida en la UBA.

La falsificación online de la identidad. A la hora de hacer un comentario en algunas de las páginas de internet de los diarios, los honrados ciudadanos que ejercen su derecho a la libre expresión deben completar un formulario donde se pide nombre y apellido, DNI, teléfono y dirección entre otros datos de rigor. Pues bien, quienes trabajan en esta usina destinada a intoxicar la comunicación, falsean identidades para efectuar la tarea de mostrarse indignados ante “la prepotencia gubernamental” cuando en realidad son sólo mensajeros de creativos publicitarios pagados por los grandes medios.

Estilo Souto. La agencia se vale de una serie de tópicos para instalar una serie de palabras y conceptos: descalificaciones agresivas a todo lo que se jacte de K, discursos desestabilizadores, términos construidos para temas específicos y adjetivos infaltables

“PROGREcinismo”, “guerrilleros”, “bolches”, “los KK”, etc.–. Entonces se leen cosas como “Se trata de aprietes de la izquierda vernácula, que no puede con su genio y, como en los ’70, saca a relucir su repugnante Fascismo de Izquierda” (dixit de un comentario posteado en la crónica Cuando la plaza se pone a hablar, publicada por Miradas al Sur en el número anterior).

Por otro lado, los contratados reciben una advertencia: nunca hablar de “monopolio”. Nunca mencionar a Clarín. Ahora bien. Es inevitable que un chico que escribe cientos de mensajes por día no repita su discurso. Al hacer la prueba, uno hace un copy paste en uno de estos mensajes corrosivamente anti K, lo pega en la caja de búsqueda de Google y, oh patafísica, el mismo mensaje figura repetidamente en distintas notas de distintas páginas web.

Grupo de tareas sin vacaciones. En enero y febrero de este año la agencia La Ese alquiló casas de veraneo en la costa y trasladó sus oficinas. Los contratados cobraban por unos días de trabajo en la playa lo mismo que durante un mes en Buenos Aires. Los jefes les entregaban chips, tarjetas telefónicas y computadoras con modems inalámbricos para que ninguna de las nuevas intervenciones veraniegas fueran detectadas.

La tarea consistía en escuchar ininterrumpidamente dos radios que no fueran del Grupo Clarín por persona y tomar apuntes tal como lo hacían en las oficinas de San Telmo. Estos apuntes debían ser quemados sistemáticamente para que no quedaran rastros de sus tareas.
Cadena monopólica. El jueves último, cuando la solicitada de Marcela y Felipe ya estaba publicada en los principales diarios del país, La Ese recibió una visita en sus oficinas. Era un ejecutivo de Clarín que iba a certificar que ese grupo de tareas estaba en pleno funcionamiento justo el día de la publicación de la solicitada. Necesitaban que las páginas webs estuvieran inundadas de mensajes en los cuales se entendía “la ternura de una madre a sus dos hijos adoptados”. En cambio de asumir la cruda realidad: Ernestina Herrera Noble está sospechada de fraguar la verdadera identidad de Felipe y Marcela.
El viernes pasado al mediodía, Carlos Souto dio la orden de parar las otras actividades de la agencia. El portal digital de Crítica había lanzado una encuesta en su página web, preguntando si Marcela y Felipe Noble Herrera eran rehenes de Clarín o eran manipulados por el Gobierno. El porcentaje mayoritario votaba por la opción “rehenes de Clarín”. Souto pegó el grito en el cielo y ordenó que todos sus empleados dejaran las tareas y clickearan para que Clarín ganara esa supuesta encuesta virtual. Detalle final: esta historia tomada como un juego digital por jóvenes que no saben cuáles son sus derechos y obligaciones tiene un pariente terrorífico en el pasado reciente. Es una réplica de las usinas de desinformación de agentes y ex agentes de las Fuerzas Armadas de seguridad que en los primeros años de la democracia sembraron el temor y el clima de desestabilización de determinado grupos de poder.

Miradas al Sur

23.4.10

Periodistas alcahuetes del poder

Fopea nos forrea

Por Claudio Díaz*

Si un poderoso se adueña de la calle y arrasa con todo lo que se le presenta por delante, ellos se harán los distraídos. Desviarán la vista hacia las marquesinas del mercado, silbando bajito y con las manos en los bolsillos. Pero una vez que el episodio trascienda e indigne, aparecerán en primera fila como los grandes héroes que fueron testigos y están dispuestos a contarlo todo. Porque, claro, ellos vieron lo sucedido. Y un cambio de máscara es suficiente. “¡Agente, venga que yo le puedo dar detalles de lo que pasó…!”.

Si el paralelismo le cabe a muchos practicantes de oficios terrestres, el nuestro quiere corporizarse directamente en el rol de algunos periodistas que llaman a los bomberos cuando los incendiarios ya están lejos. Lo hacemos con nombre y apellido: la organización Fopea, Foro de Periodismo Argentino. ¿O forros?

Aquí no hay contemplación alguna. Terminemos con la zoncera de que somos colegas y no debemos sacar nuestros roñosos trapos al sol. Pura sanata que siembran los apóstoles del “no hagamos periodismo de periodistas”. Algo así como “hagamos mierda al resto: al sindicalismo, a los milicos, a los curas…”. Pero no hablemos mal de nosotros mismos, de la sacrosanta “familia” periodística. Penosa “regla” no escrita y, sin embargo, respetada con unción por la gran mayoría de los hombres y las mujeres de prensa que utilizan sus espacios para putear contra todas las corporaciones, aunque demuestren tener actitudes más corporativas que las que se observan en el propio Vaticano.


“No hacer periodismo de periodistas” equivaldría a que algunos políticos honestos no hagan política de los mercenarios que están metidos en ella. A que ningún Jefe de Estado pueda juzgar al presidente de una potencia que proteja o represente al consorcio mafioso financiero-militar. A que un médico de barrio no denuncie al colega dueño de una clínica privada que receta medicamentos truchos a los enfermos.


¿Por qué vamos a prescindir de hacer periodismo de periodistas y, así, ocultarle a las nuevas generaciones lo que hicieron los Neustadt, los Grondona, los Morales Solá y los Fontevecchia, entre otros, durante la dictadura?


Esta censura que aparece disfrazada bajo el ropaje de respeto a la libertad de prensa es la que auspician los socios de Fopea. Que esta semana, ante la aparición en la marcha por la Ley de Medios de afiches críticos hacia las labores “profesionales” de periodistas que trabajan en el Grupo Clarín, emitieron un comunicado que habla de actitudes que buscan “deshonrar y denigrar a profesionales de un medio (…) con un procedimiento cobarde que se acerca a las prácticas de señalamiento fascistas”. ¡Andá, Fopea, andá a forrear a otro lado…!


Reaccionamos de esta manera (y se la dejamos servida para que nos llamen, efectivamente, reaccionarios) porque entre los miembros de Fopea aparecen siniestros personajes que se hacen pasar como periodistas y en realidad son operadores del poder económico, como Joaquín Morales Solá.

El Código de Ética que los propios fopeanos establecieron hacia 2002, cuando fundaron el Foro, es una verdadera preciosura:

“Los periodistas que integran FOPEA se comprometen a buscar la verdad, a resguardar su independencia y a dar un tratamiento honesto a la información. La distorsión deliberada jamás está permitida. Y los valores esenciales de los periodistas que adhieren a este Código son el respeto a los principios de la democracia, la honestidad, el pluralismo y la tolerancia”.


Urgente una reunión de sus socios para repasar el Código. Porque Fopea tiene entre sus 300 adherentes a la mayoría de los escribas que, día a día, bajan la línea editorial de Clarín desde las secciones de Política, Economía, Internacionales, Información General y Policiales. ¿No tendría el “colectivo” que conduce Gabriel Michi hacer un registro de lo que vienen publicando para comprobar si efectivamente se busca la verdad, se practica la independencia, se le da un tratamiento honesto a la información, y si son plurales y tolerantes cuando tienen que dar cuenta de las noticias cotidianas?


Pero lo más execrable es lanzar acusaciones de notable contenido democrático contra simples ciudadanos que se movilizaron por iniciativa propia a los Tribunales, para expresar su repudio ante el comportamiento de ciertos periodistas. Porque fue la gente la que diseñó, armó y portó los carteles condenatorios contra María Laura Santillán, Nelson Castro, Ernesto Tenenbaum, Santo Biassatti y algunos más.

O sea: los pretendidos constructores de opinión que militan en Fopea, muy republicanos e impolutos, ya ni siquiera permiten la libre expresión del hombre común, de la mujer común, que así como escracha a gobernantes, dirigentes políticos o legisladores, también se siente en su legítimo derecho de escrachar a periodistas. A lo de “prácticas fascistas”, Fopea agrega:

“La caza de brujas sobre periodistas es una amenaza a la libertad de expresión y puede derivar en situaciones muy peligrosas, algo que terminará afectando a la democracia argentina y a toda la ciudadanía”.


Muy bueno, muchachos. Quiere decir que ahora es el pueblo el que sale a cazar brujas. No los medios (es decir: sus patrones, que los alimentan bien y les ponen suficiente alpiste en el pico para que canten discursos en el encierro de las jaulas), que desde siempre han estigmatizado y cazado a quienes se niegan a ser sometidos. Y mucho menos los periodistas que ustedes defienden y son parte de sus propias vísceras, como Morales Solá, que nunca salió a cruzar brujas; es verdad… Lo suyo, entre 1976 y 1981, fue apuntar a los hombres que debían ser cazados por la gavilla asesina de Martínez de Hoz, Videla y Bussi, entre otros.


Hay que acabar con esta mascarada. Y dejar las cosas bien en claro. Estos periodistas de Fopea deben seguir ejerciendo su oficio donde más les plazca y con todas las garantías. Más: varios de ellos no merecerían ser cuestionados en este artículo porque los sabemos dignos y honestos. Pero, estimados colegas, si estuvieron de acuerdo en apoyar el comunicado divulgado por el Foro que integran, se nos hace muy difícil apartarlos de la crítica.


A los otros, a los que vienen a arrogarse el rol de profesionales que velan por la ética y la honestidad intelectual en este bastardeado oficio, apenas les pedimos que se saquen la careta. Dejen de posar como derviches del “buen periodismo” las Julia Bowland, los Fabián Bosoer y los Luis Ceriotto; los Pepe Eliaschev, Roberto Guareschi y Daniel Juri; los Majul y Mendelevich; las O’Donnell y las Magdalenas; los Claudio Savoia y Gustavo Sierra: los Gerardo Young y las Lorena Maciel, por citar a sólo una parte de la “masa social” del grupo.


Fopeanos, nadie les va a quitar el derecho a querer seguir siendo forros. Pero déjennos decirles: no forreen más a la gente…


*Periodista y escritor. Columnista de la revista Contraeditorial. Renunció al Diario Clarín en abril de 2008, tras cuestionar el rol de ese medio en su confrontación contra el Gobierno. Entre sus libros figuran: Manual del Antiperonismo Ilustrado; Diario de Guerra (acerca del Grupo Clarín) y El Movimiento Obrero Argentino: historia de lucha de los trabajadores y la CGT. Recibió los Premios José Martí (Cuba), Rodolfo Walsh (de la Asociación de Periodistas de Mendoza), Oesterheld (ediciones 2008 y 2009) y Arturo Jauretche.


Basso del Pont contra las pasteras

“El que dice que una papelera no contamina es un corrupto o un criminal”
El director de Recursos Forestales, Luis Mestres, ratificó ayer la postura oficial de promover la radicación de pasteras en Corrientes. “Queremos que se agregue el máximo de valor a nuestra producción, y eso es lo que propiciamos”, dijo el funcionario.



El sector ambientalista no tardó en salir al ruedo luego de las declaraciones del gobernador, Ricardo Colombi, quien el martes expresó su postura a favor de la radicación de pasteras en Corrientes. En este caso, desde la Asamblea Ambientalista de Santo Tomé, calificaron de “inoportunas” las declaraciones del Mandatario, a la vez que estimaron que luego del fallo de la Corte de La Haya, respecto a Botnia, no sería factible instalar otra industria de celulosa en el río Uruguay. Por su parte, el titular de la Unión Ambientalista de Corrientes (Unamco) fue crítico con la postura del Gobernador, y sostuvo que las papeleras promueven un falso desarrollo.
Tras las declaraciones del martes, en las cuales el gobernador Colombi dejó en claro que su Gobierno apoyará la radicación de pasteras en la provincia, distintos referentes ambientales de Corrientes expresaron su postura ratificando su oposición a este tipo de industrias, explicando que en cualquier caso contaminan el ambiente.

En este marco, el presidente de la Unamco, el goyano Eduardo Basso del Pont, se mostró ofuscado por las declaraciones de Colombi, y sostuvo que “normalmente los políticos de cualquier categoría están siempre separados de lo que piensa el resto de la sociedad; están acostumbrados a ser lo que ellos quieren y, por supuesto, que no estamos nada de acuerdo”. El referente ecologista ratificó su postura en contra de la instalación de estas industrias: “El que dice que una papelera no contamina es un corrupto o un criminal”, señaló, en referencia a las declaraciones de funcionarios provinciales que habían señalado que la radicación de pasteras es viable mientras se realicen constantes controles ambientales.

Asimismo, Basso del Pont sostuvo que “hay que dejar de hablar de este falso desarrollo; contamina y nos empobrece por 20 años, ya que nos sacan de productores de alimentos y nos ponen a fabricar árboles que le sirven sólo a algunos”. En este marco, manifestó que las papeleras “nos agotan los acuíferos y nos llenan de zinc. Dejemos de hablar de estos falsos productores. Paremos de hablar del desarrollo de los bolsillos de los corruptos”.

En diálogo con El Litoral, el referente de la Asamblea Ambientalista de Santo Tomé -donde hace algunos años Botnia estudió instalar una pastera-, Roberto Arce, calificó de “apresuradas e inoportunas” las declaraciones del Gobernador, teniendo en cuenta que “las dijo en un marco de total expectativa de miles de personas por saber qué iba a pasar con Botnia”.


A su entender, a partir del fallo de La Haya respecto a Botnia, que implicará mayores controles en el río Uruguay, Arce consideró que es inconveniente para el Gobierno y el sector privado instalar una pastera sobre esa cuenca hídrica, más aún teniendo en cuenta que Corrientes se encuentra río arriba. “Yo creo que estarán pensando en promover la cuenca del Paraná, pero es apresurado pensar en esto”, señaló. Sin embargo, el martes el ministro de la Producción, Jorge Vara, había señalado que se estudian las dos costas que rodean a Corrientes para radicar las industrias.

No obstante, Arce dejó en claro que los ambientalistas de Santo Tomé se movilizarán cualquiera fuera la ubicación de una eventual pastera en Corrientes. “Bajo todo concepto estamos en contra de estas industrias porque está comprobado que contaminan los ríos. Ya pasó en Misiones y en Buenos Aires, donde los índices de contaminación son altísimos”.

Garabí

Por último, el referente ambiental informó que el domingo se realizará una reunión en la localidad de Garabí, para ratificar la oposición del sector a la construcción de la represa hidroeléctrica que se pretende instalar en Garruchos. En esta oportunidad, los ambientalistas también podrían tomar partido respecto a las declaraciones vertidas por Ricardo Colombi.


El Litoral