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25.9.13

Colombi decepcionado con Clarín: “Yo los defendí y me jugaron muy mal”

EL EQUIPO QUE INTEGRA EL PROXIMO GOBIERNO DE COLOMBI REFLEJA EL DRAMA CORRENTINO EN PROFUNDIDAD.
A LOS PROCESOS POR CORRUPCIÓN QUE LO TERMINARÁN LLEVANDO PERSONALMENTE A LA CARCEL, LE SUMA LOS DE SU ALIADA LA MUJER DE ORLANDO “TATO”  ROMERO FERIS, QUIEN CON 54 CAUSAS PENALES Y CUATRO CONDENAS ACUMULADAS BATE RECORDS EN LA HISTORIA DE LA CORRUPCIÓN LOCAL.
PERO NO CONFORME TAMBIÉN SUMA A SU PRIMO ARTURO, MISTERIOSAMENTE REIVINDICADO POR ÉL, Y A PEDRO BRAILLARD POCARD ANODINO EX-FUNCIONARIO DEL PROCESO MILITAR Y DE TATO ROMERO QUE ACABA DE PERDER LAS MUNICIPALES DE LA CAPITAL.
ENVALENTONADO LE PASA PÚBLICA FACTURA A JOSÉ ARANDA (CLARÍN) RECLAMANDO VAYA A SABER QUE PAGO POR “SERVICIOS PRESTADOS”.

El gobernador de Corrientes manifestó su decepción contra el diario por el poco apoyo que recibió durante la campaña. Elevó la queja hacia un periodista y reivindicó haber protegido al vicepresidente del multimedio, José Aranda, en un emprendimiento arrocero en Corrientes: “Yo defendí a tus jefes y ustedes me jugaron muy mal”, le dijo.

El gobernador de Corrientes manifestó su decepción contra el diario por el poco apoyo que recibió durante la campaña. Elevó la queja hacia un periodista y reivindicó haber protegido al vicepresidente del multimedio, José Aranda, en un emprendimiento arrocero en Corrientes: “Yo defendí a tus jefes y ustedes me jugaron muy mal”, le dijo.
En el audio difundido por el programa radial “Mirá quién vino” de Radio Nacional Rock, se escucha a Colombi lamentar que durante la campaña electoral “hubo mucha presión, pero los medios de comunicación jugaron mal”.

El audio fue registrado durante una conversación informal mantenida entre el reelecto gobernador de Corrientes y algunos periodistas, luego de la campaña.
Durante esa charla, Colombi pregunta quién es el periodista del diario Clarín, a quien enseguida le señala que el matutino “jugó muy mal la última semana”.
“El domingo de las elecciones jugó pésimo. Yo me jugué, porque tu jefe tiene una empresa en Mercedes, yo lo conozco”, le espetó al periodista de Clarín, en referencia al vicepresidente del Grupo, José Antonio Aranda, quien planeó desarrollar un emprendimiento arrocero cerca de los Esteros del Iberá que finalmente fue frenado por la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

Luego, el dirigente radical volvió a quejarse del rol de los medios de comunicación  durante la campaña y le cuestionó a los periodistas que “sacaron que ésta es la provincia más pobre del país, que es una vergüenza. Jugaron muy mal”.
Finalmente, Colombi volvió a interpelar al cronista de Clarín a quien le dijo:”yo estoy a favor de la libertad, en contra de la Ley de Medios, yo defendí a tus jefes allá”.

26.8.11

Ayuí: Resolución de Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable

Resolución 1238/2011

Establécese que las obras del “Proyecto Productivo Ayuí Grande” resultan incompatibles con las disposiciones de la Ley General de Ambiente Nº 25.675 y de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos Nº 26.331.

Bs. As., 24/8/2011
VISTO el Expediente CUDAP EXP-JGM: 0027434/2011 del registro de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, las Leyes Nº 25.675, 24.375, 23.919, 26.331, 23.918 y 25.290; y

CONSIDERANDO:

Que el artículo 41 de la CONSTITUCION NACIONAL establece que todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo.

Que asimismo, determina que las autoridades proveerán a la protección de ese derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales, correspondiendo a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones locales.

Que la Ley General de Ambiente Nº 25.675 estableció los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable.

Que el Estado Nacional promovió acción de amparo contra la Provincia de Corrientes, a fin de que cese en su actitud omisiva y le haga entrega de todos los antecedentes e informes, incluidos los estudios de impacto ambiental, relacionados con el proyecto de construcción de una represa sobre el Arroyo Ayuí, situado en las proximidades de la localidad de Mercedes de dicha Provincia, a los efectos de que las áreas competentes del Estado Nacional puedan expedirse acerca de su viabilidad.

Que en los autos caratulados “ESTADO NACIONAL c/CORRIENTES, PROVINCIA DE s/AMPARO”. Expediente E. 172/2010, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACION, mediante decisorio de fecha 12 de noviembre de 2010, hizo lugar a la acción de amparo promovida, haciendo entrega de los expedientes administrativos acompañados en copia certificada por la Provincia de Corrientes, a los efectos de que en el plazo de noventa (90) días corridos, se valore si las obras concernientes al “Proyecto Productivo Ayuí Grande”, se encuentran alcanzadas por las previsiones contenidas en los artículos 7º al 13 del Estatuto del Río Uruguay de 1975.

Que en función del referido pronunciamiento judicial, la Dirección General de Consejería Legal del MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, COMERCIO INTERNACIONAL Y CULTO, requirió a la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, que informara si el Proyecto Productivo Ayuí Grande presentaba entidad suficiente para afectar la navegación, el régimen del Río Uruguay o la calidad de sus aguas.

Que en virtud del citado requerimiento, la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS conformó un Grupo de Trabajo, con el objetivo de analizar la documentación acompañada por la Provincia de Corrientes en los autos caratulados “ESTADO NACIONAL c/CORRIENTES, PROVINCIA DE s/AMPARO”, Expediente E. 172/2010.

Que dicho Grupo de Trabajo, se compuso de un equipo interdisciplinario, integrado por expertos de la Unidad Secretario, la Dirección de Ordenamiento Ambiental del Territorio, la Dirección de Fauna Silvestre, la Dirección de Bosques, la Dirección de Prevención y Recomposición Ambiental, la Oficina del Agua y el Grupo de Trabajo de Recursos Acuáticos de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS.

Que de los estudios elaborados por el Grupo de Trabajo supra referido, se concluye que siendo previsibles probables efectos de eutrofización, el Proyecto Productivo Ayuí Grande constituye un peligro de daño grave e irreversible, en los términos del principio precautorio establecido por el artículo 4º de la Ley General del Ambiente Nº 25.675, por degradación del ambiente, o de algunos de los componentes del curso interjurisdiccional Cuenca Hídrica Ayuí Grande-Río Miriñay en la Provincia de Corrientes, y Río Uruguay.

Que en tal sentido, las áreas participantes del mentado Grupo de Trabajo coinciden en que el Proyecto tiene entidad suficiente para provocar la efectiva degradación, contaminación o efectos ambientales transfronterizos adversos, contrariando los objetivos de la política ambiental nacional establecidos en el artículo 2º de la Ley General del Ambiente Nº 25.675, y afectando la calidad del agua de la Sub-Cuenca Ayuí Grande y, consecuentemente, la del Río Uruguay.

Que el Grupo de Trabajo de Recursos Acuáticos de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, señaló que el aporte de cianobacterias propias de los procesos de eutrofización (proliferación de algas) es altamente probable, y que este escenario se vería agravado por la sustracción del 27,3% del caudal del Ayuí Grande con destino al suministro de agua a los campos de arroz.

Que el referido órgano técnico sostuvo que la concentración de nutrientes que presenta el Arroyo Ayuí Grande, indica que está en estado hipereutrófico, de acuerdo con el índice de estado trófico de Carlson, como con el rango de referencia establecido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos —OCDE—. El valor de 230 ug/I de fósforo total medido en la Represa Aguaceros, ubicada en el área del proyecto, supera ampliamente el nivel de referencia (75 ug/I) establecido por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos de América —EPA—, para considerar a un cuerpo de agua como eutrófico.

Que asimismo, consideró que tomando en cuenta los rendimientos de arroz actuales y proyectados en los predios de la Unión Transitoria de Empresas titular del proyecto, se sitúan en 8 toneladas/hectárea aproximadamente, por lo que se puede concluir que por cada hectárea cultivada y fertilizada queda en el ambiente una cantidad de fósforo superior a los 5 Kilogramos/hectárea, provenientes tanto del rastrojo como del fertilizante remanente no absorbido por la planta, quedando en total en el predio de la UTE un remanente de 100 toneladas de fósforo por cosecha, que se exportarían por infiltración y escurrimiento.

Que la misma área técnica referenció que la superficie ocupada por el Proyecto Productivo Ayuí Grande es de 7.858 hectáreas. De dicha superficie, aproximadamente 6.900 hectáreas corresponden a ambientes del humedal representadas por las siguientes comunidades vegetales: a) Bosques de ribera; b) Bosques higrófilos; c) Pastizales húmedos y prados de gramíneas hidrófilas; d) Malezales de paja colorada; e) Pajonales de gramíneas helófitas (palustres); f) Pajonales de no gramíneas helófitas (palustres); g) Comunidades de hierbas hidrófilas, y h) Comunidades de hierbas hidro- higrófitas de sectores altos.

Que los impactos negativos sobre la vegetación natural previstos para la ejecución de la obra son la eliminación y fragmentación de ambientes, la pérdida de diversidad, la disminución del “efecto filtro” de los pajonales, y los cambios en el régimen de pulsos de inundación aguas abajo del Arroyo Ayuí, advirtiendo asimismo probables impactos negativos significativos en la ictiofauna, destacando que la Cuenca del Miriñay carece de estudios sobre el tema, y los relevamientos en el Ayuí Grande constituyen la única fuente de información disponible.

Que en relación a las especies migratorias, existe un registro (sábalos, dorados, surubíes y bogas), y que el Ayuí exhibe condiciones apropiadas para el desove y cría de larvas en los bañados y pozones en la planicie de inundación.

Que lo expuesto revela impactos ambientales no mitigables e irreversibles, a saber: a) la interrupción del desplazamiento de especies migratorias; b) la mortalidad de larvas por reducción en la velocidad de la corriente y predación visual por el aumento de transparencias; c) cambios en la taxocenosis de peces, aguas arriba de la represa, debido a las modificaciones de las condiciones limnológicas; d) reducción de la calidad del agua para los peces en el embalse por generación de lipolimnio anóxico, estratificación térmica y aumento de cianobacterias; e) pérdida de calidad aguas abajo de la represa al liberarse aguas de fondo con bajo contenido de oxígeno; f) pérdida de hábitats ritrónicos en la zona de formación del embalse; g) incremento en el vertido de agroquímicos, particularmente fertilizantes y pesticidas nocivos para la vida acuática; h) aportes bruscos de sólidos en suspensión.

Que por su parte, la Oficina del Agua de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, también sostuvo que las condiciones climáticas del área, la disposición de nutrientes, la geometría y magnitud del embalse, junto con la existencia de gran cantidad y biodiversidad de algas en la región, hacen altamente probable la manifestación de un estado eutrófico o hipereutrófico en la represa, y el consiguiente deterioro de la calidad del agua, por desplazamiento de las algas aguas abajo hacia el Arroyo Ayuí, el Río Miriñay y el Río Uruguay.

Que en definitiva, las áreas técnicas de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, son contestes en que la construcción de la represa para almacenamiento de agua para riego en cuestión, quitará al sistema Ayuí el 27,3% de su descarga anual.

Que en este contexto, se concluye que no resulta admisible conceder el uso del agua al límite de la oferta, comprometiendo el recurso agua en niveles críticos, con total desprecio para las actividades que se realizan aguas abajo.

Que tampoco resulta admisible la medida de mitigación propuesta a nivel del entorno del proyecto (Cuenca del Río Miriñay), consistente en la implementación de un Programa de Ordenamiento Territorial para regular el consumo de agua para riego y garantizar el cumplimiento de las funciones sociales y ecológicas que dependen de los cursos de agua, por cuanto carga sobre el Estado Provincial (o la comunidad en general) la tarea de mitigación.

Que en la revisión del Estudio de Impacto Ambiental —EIA— presentado por la UTE titular del Proyecto Productivo Ayuí Grande, se advierten inconsistencias en la composición de la línea de base: a) un grosero error al definir las condiciones de eutrofización del cuerpo de agua, sin considerar las que generará el Proyecto Productivo Ayuí Grande; b) que el Estudio reconoce como impacto probable la pérdida de áreas representativas de distintos ambientes de la zona (humedales, pastizales, zonas de ribera, etc.), tanto por la inundación del área a ser cubierta por la represa como por la superficie de los cultivos; c) que los relevamientos y muestreos realizados para el Estudio de Impacto Ambiental como línea de base en la identificación de la fauna existente, algunas de cuyas especies se encuentran bajo régimen de protección debido a su vulnerabilidad, según lo señala la Dirección de Fauna de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, resultan incompletos, y por lo tanto insuficientes para establecer un conocimiento apropiado de la situación, y mucho más, para predecir los posibles impactos; d) que desde el punto de vista de las alteraciones e impactos, mas allá de no considerar el estado eutrófico del sistema hídrico en cuestión, se detecta un error metodológico, ya que como queda expresado en el informe de la Oficina del Agua de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, la metodología utilizada no contempla el análisis del transporte de nutrientes y pesticidas desde las áreas de cultivo hacia los cursos de agua y en estos últimos.

Que asimismo cabe considerar en la revisión del EIA, el tema de la sustentabilidad, siendo cuestionables los datos indicados en la línea de base por el Proponente. Puede concluirse que los impactos previstos son inexactos y, por consiguiente, las medidas de mitigación insuficientes, toda vez que no se define el modo efectivo de llevarlas a cabo, ya que si bien se menciona la incorporación de zonas “BUFFER” o de amortiguamiento para limitar el ingreso de nutrientes y otros contaminantes al cuerpo de agua, no surgen del expediente indicios de que esas zonas vayan a existir, ni cuáles serán sus características.

Que otro aspecto débil del Plan de Gestión Ambiental se encuentra en el PGA de la presa, que se basa fundamentalmente en tareas de monitoreo, aduciendo que las medidas de mitigación han sido incorporadas al Proyecto, lo que resulta crítico si se tiene en cuenta que es la única parte del PGA que considera el aspecto “calidad del agua”, siendo el aspecto más preocupante la propuesta de establecer compensaciones económicas ante la imposibilidad de aplicar medidas de mitigación, dado que el bien colectivo ambiente es un bien no monetizable, ni disponible por los beneficiarios de manera exclusiva o en forma no sustentable.

Que según ilustra el informe de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, producido en el mes de agosto de 2010, el Arroyo Ayuí es un afluente del Río Miriñay y este último desemboca en el Río Uruguay, 2,2 km. aguas arriba del tramo compartido con la REPUBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL.

Que en tal virtud, existe en la cuestión un legítimo interés nacional que impone la necesidad de intervenir en la evaluación del impacto ambiental del Proyecto Productivo Ayuí Grande, y en el control y fiscalización de la obra propuesta, por tratarse de un ámbito territorial interjurisdiccional de competencia del Estado nacional, y estar en juego la suerte de una Cuenca Hídrica (Sistema Ayuí - Miriñay y Uruguay) de enorme relevancia para la preservación y conservación de un ecosistema que constituye en el Arroyo Ayuí un “refugio ecológico” de extraordinaria singularidad, por ser hábitat de 64 especies ictícolas identificadas y otras reconocidas, que se integra principalmente de humedales, de una riqueza en diversidad biológica excepcional, y que pertenece además a bosques nativos de la eco región del Espinal.

Que resulta evidente que la Ley Provincial de Corrientes Nº 5974 del 2010 no se ajusta a la Ley Nº 26.331, en virtud de haber clasificado en la Categoría III (verde), de manera uniforme y desmontable, el 94% de los Bosques Nativos contenidos en la Región del Espinal.

Que el Proyecto de represa se asienta sobre el Bosque Galería del Ayuí Grande, alterando la función que como humedales protectores de cabeceras de Cuencas hidrográficas tienen los Bosques ribereños.

Que en materia de defensa de los humedales, la competencia de la Autoridad Nacional se asienta en la Ley Nº 23.919, aprobatoria de la “Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como hábitat de aves acuáticas” (Convención RAMSAR).

Que también rige en la materia la Ley Nº 25.675, de la cual resulta Autoridad de Aplicación en Jurisdicción Nacional esta SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE de la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, en especial los artículos 4º y 5º (principios de política ambiental), entre los que se destacan los principios de prevención y precautorio, de responsabilidad, sustentabilidad, solidaridad y cooperación.

Que el principio precautorio es un principio jurídico del derecho sustantivo ambiental, que produce una obligación de previsión extendida y anticipatoria a cargo del funcionario público (Corte Suprema de Justicia de la Nación, “Salas Dino y otros c/ Provincia de Salta y otros”, 26/03/09, y “Asociación Multisectorial del Sur en Defensa del Desarrollo Sustentable c/ CNEA”, 26/05/2010).

Que la competencia federal se define al considerar el ámbito territorial afectado por los procesos contaminantes, habida cuenta de la interjurisdiccionalidad que requiere el artículo 7º segundo párrafo de la Ley Nº 25.675.

Que la evaluación científica del caso, determina el carácter interjurisdiccional del Proyecto Productivo Ayuí Grande en revisión, dado que los impactos a generar por el emprendimiento afectarán las aguas del Arroyo Ayuí, afluente del Río Miriñay, curso de agua que desemboca en el Río Uruguay.

Que cuando existe una unidad ecosistémica ambiental, más allá de los límites territoriales de las jurisdicciones provinciales, se impone la jurisdicción federal en la ejecución de medidas protectoras del ambiente. En tal sentido, Felipe GONZALEZ ARZAC, en su obra “Sobre el uso racional del agua dulce”, apunta que: la ley puede atribuir “Jurisdicción federal para ejecutar y aplicar políticas y medidas protectoras del ambiente cuando la unidad ambiental lo reclame, sin lugar a duda” (Revista de Derecho Ambiental Nº 0, p. 61, Noviembre 2004, ABELEDO PERROT).

Que en el caso, el Proyecto impacta negativamente de manera significativa, sobre ambientes de base hídrica interjurisdiccional, siendo el ecosistema sobre el cual recae el Proyecto en cuestión, una unidad ambiental.

Que el factor degradante en el caso tendrá como foco central el Sistema Ayuí-Miriñay-Uruguay, siendo la Nación parte ineludible en la cuestión propuesta.

Que resulta acreditado que los residuos peligrosos de fertilizantes y agroquímicos utilizados en el cultivo del arroz y las alteraciones producidas al ambiente por la inundación de 7000 hectáreas de bosques nativos, las pérdidas de la diversidad biológica, la desaparición de humedales, la disminución del arroyo Ayuí Grande - Miriñay, la floración de algas a consecuencia de la obra de construcción de la represa y la transformación de suelo agrícola que componen el Proyecto Productivo Ayuí Grande, llegarán a afectar de manera significativa la calidad de las aguas del Río Uruguay.

Que la obra propuesta en el Arroyo Ayuí Grande pone en peligro el ambiente más allá de los límites de la Provincia de Corrientes, dado que éste desemboca finalmente en el Río Uruguay.

Que también constituye un elemento interzonal la existencia de especies migratorias en el Arroyo Ayuí Grande, cuando éstas merecen una protección especial y diferenciada, porque la obra y la actividad en cuestión conllevarían la pérdida irreversible de las mismas, siendo entonces de aplicación la Ley Nº 23.918 aprobatoria de la “Convención de las especies migratorias de animales silvestres”, y cuya Autoridad de Aplicación es nacional.

Que mediante Memorándum Nº 59 del 17 de febrero de 2011, la CONSEJERIA LEGAL del MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, COMERCIO INTERNACIONAL Y CULTO, evaluó los alcances del Proyecto de Construcción de una represa sobre el arroyo Ayuí, teniendo en consideración los informes elaborados por las áreas técnicas de la SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE.

Que en tal sentido, la CONSEJERIA LEGAL destaca que el Proyecto, desde el punto de vista científico-técnico, va efectivamente a afectar la calidad de las aguas del Río Uruguay, por lo que resulta incompatible con las obligaciones internacionales de la Argentina que surgen no sólo de los artículos 7º al 13 del Estatuto del Río Uruguay, sino de otros artículos del Estatuto y otras normas internacionales en materia ambiental.

Que asimismo señaló que un proyecto como el de la represa sobre el Arroyo Ayuí Grande, sería también violatorio del artículo 35 del Estatuto, y comprometería la responsabilidad internacional de nuestro país, respecto de lo cual deben tenerse en cuenta también las disposiciones de los artículos 42 y 43.

Que por otra parte, sostuvo que lo dicho respecto de las normas del Estatuto del Río Uruguay que establecen obligaciones para nuestro país que impiden autorizar un proyecto como el de la represa del Arroyo Ayuí Grande, resulta asimismo aplicable a las normas del Digesto sobre el uso y aprovechamiento del Río Uruguay, aprobado entre la Argentina y el Uruguay en el marco de la Comisión Administradora del Río Uruguay y como desarrollo de las disposiciones del Estatuto de 1975.

Que en su análisis del caso, el área preopinante pone de resalto que al encontrarse la desembocadura del Río Miriñay en el tramo del Río Uruguay que nuestro país comparte con la República Federativa del Brasil, el desarrollo del citado proyecto podría comprometer también la responsabilidad internacional de la Argentina, con respecto al incumplimiento de las obligaciones que surgen para nuestro país de las normas de derecho internacional general y de los acuerdos internacionales en vigor con ese país relativos al aprovechamiento de los recursos hídricos compartidos que pudieren efectuar ambos países, y en particular sus consecuencias respecto del medio ambiente.

Que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha resuelto en casos similares al presente la competencia federal en materia de protección ambiental: Causa “Mendoza Silvia Beatriz y otros contra Estado Nacional y otros” sobre daños y perjuicios derivados de la contaminación de la Cuenca Matanza Riachuelo el 20/06/06; Causa “Pla Hugo y otros c/ Provincia de Chubut y otros” el 13/05/08 en relación a la Cuenca del Río Puelo; Causa “Finca el Pongo (Palpalá) sobre contaminación” el 04/04/06 sobre efluentes de la planta depuradora El Pongo, que desemboca en el Río Grande que desagua en la cuenca del Río Bermejo; Causa “MEDAM” contra estado Nacional y otros el 21/09/04, en base a la interjurisdiccionalidad y el daño ambiental; Causa “Echeverría Crenna Mario” el 04/07/06 en relación al arroyo el Durazno de General Rodríguez, afluente principal del Río Reconquista que desemboca en el Río Lujan, y éste a su vez en el Río de la Plata; y Causa “ASSUPA contra YPF SA y otros”, el 13/07/04, por la recomposición de la Cuenca Hidrocarburífera Neuquén y las Cuencas de los Ríos Negro y Colorado.

Que también debe tenerse presente la jurisprudencia de la Provincia de Corrientes, en aquellos casos que involucran obras hidráulicas en beneficio de la actividad arrocera con afectación de los cursos de agua, en especial humedales y Esteros del Iberá: Causa “Leiva Bruno c/ Forestal Andina S.A.” sobre sumarísimo cautelar del 02/12/05, sentencia del 25/04/07 de la Cámara Civil y Comercial, Sala IV, confirmada por el STJ el 26/11/07; Causa “Cirignoli Sebastián c/ Aguerre Ramón y otros” sobre amparo ambiental de la misma Cámara Civil, fallo del 17/05/06 incidente cautelar 02/08/06; y Causa “Fraga Juan Cruz c/ Arrocero Rogelio Zampedri y otros” sobre amparo ED 42669/6, de trámite por ante la misma Cámara Civil.

Que a través de los referidos precedentes, la Justicia Provincial se ha manifestado en sentido desfavorable a la ejecución de diferentes obras, al considerar el impacto ambiental derivado de las mismas.

Que es doctrina judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que el reconocimiento del status constitucional del derecho ambiental no configura una mera expresión de buenos propósitos para las generaciones futuras, y que la tutela del ambiente importa el cumplimiento de los deberes que cada uno de los ciudadanos tiene respecto del cuidado de los ríos, la diversidad de la flora y la fauna, de los suelos colindantes, y de la atmósfera, que constituye el correlato de los derechos ambientales.

Que han tomado intervención los servicios jurídicos competentes.

Que la presente se dicta en función de las facultadas otorgadas por la Ley Nº 25.675, Ley Nº 26.331, normas reglamentarias y complementarias.

Por ello,

EL SECRETARIO
DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE
RESUELVE:


Artículo 1º — Establécese que las obras concernientes al “Proyecto Productivo Ayuí Grande” resultan incompatibles con las obligaciones asumidas por la República Argentina en el Estatuto del Río Uruguay de 1975 y otras normas y acuerdos internacionales vigentes en materia de derecho internacional del medio ambiente a los que el mismo reenvía, pudiendo su ejecución comprometer la responsabilidad internacional del Estado por tratarse de una obra que causará perjuicio sensible al Río Uruguay al afectar la calidad de sus aguas.


Art. 2º — Establécese asimismo que el “Proyecto Productivo Ayuí Grande” resulta incompatible con las disposiciones de la Ley General de Ambiente Nº 25.675, y de la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos Nº 26.331, contrariando de ese modo los objetivos de la política ambiental nacional.



Art. 3º — Regístrese, comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCION NACIONAL DE REGISTRO OFICIAL y archívese. — Juan J. Mussi.

9.11.10

Ayuí: Represa sobre cauce natural

Diputados piden a la Nación que frene el avance del proyecto Ayuí

Diputados nacionales solicitan al Poder Ejecutivo Nacional que a través de la Secretaría de Ambiente evite la construcción de la represa sobre el arroyo Ayuí Grande.

Los diputados Jorge Cejas, Miriam Gallardop, Luis María Fernández, Evaristo Rodriguez, Juan Mario País, Oscar Albrieu, Gustavo Marconato y Stella Maris Leverbverg firman la solicitud

El expediente lleva el Nº 5993-D-2010 de trámite parlamentario 114 con fecha del 18/08/2010 para que se "DISPONGA EVITAR LA CONSTRUCCION DE UNA REPRESA SOBRE EL ARROYO AYUI GRANDE". Se encuentra en la Comisión de Intereses Marítimos de la Cámara baja.

En vistas de que el arroyo Ayuí Grande "es uno de los afluentes más importantes del río Miriñay", que atraviesa hasta el río Uruguay consideran que la represa afectaría "gravemente el interés público, puesto que se modificará el curso del arroyo con el único objetivo de beneficiar a un privado en detrimento del ambiente".

"Este recurso hídrico, fundamental para el mantenimiento de bosques nativos, pastizales y pajonales del sudeste correntino, brinda servicios ambientales indispensables para la zona", reconocen.

"Tiene continuidad ambiental con los Esteros del Iberá, una de las mayores reservas de agua dulce de todo el mundo. En su recorrido, kilómetros de costa se ven beneficiados por su intervención como natural desagüe de los humedales de la región", señalan.

El trámite lleva consigo la advertencia realizada por organizaciones ambientales, de la cual se han hecho eco varios los medios de comunicación nacionales, sobre la autorizado por decreto la construcción de una represa por parte del gobierno de la provincia de Corrientes.

"El daño ambiental también tendría su correlato económico y social, puesto que pequeños y medianos productores ubicados aguas abajo de la represa a construir, también verían seriamente afectados sus intereses al no disponer del recurso básico para su actividad de riego", señala.


Publicado por: Momarandu

12.9.10

Caso Ayuí, otra investigación de Tiempo Argentino

Ahora defiende a Aranda, pero en 2005 La Nación criticaba la represa

Desde sus editoriales denunciaba el riesgo ambiental del proyecto del vice de Clarín y Soros, en Corrientes. En la actualidad, dice que los que oponen a la privatización del río son parte de una “ofensiva contra la prensa”. Habla el ex gobernador Colombi
.


El ex gobernador de Corrientes Arturo Colombi es un enemigo acérrimo de su primo y actual gobernador, Ricardo Colombi. Pero hay algo que los une: defienden con uñas y dientes la represa que el vicepresidente del Grupo Clarín, José Antonio Aranda, y George Soros quieren construir sobre el Arroyo Ayuí, para regar 18 mil hectáreas de arrozales.


En diálogo con Tiempo Argentino, el ex mandatario provincial justificó el proyecto al afirmar que se trata de “una actividad productiva que quiere seguir creciendo de forma sustentable”, y que las críticas realizadas por juristas y especialistas medioambientales “están en función de una estrategia del gobierno, ya que uno de los socios de este emprendimiento productivo es directivo del Grupo Clarín”. Y hasta le respondió al canciller Héctor Timerman: “no se puede decir que represar un arroyo va a perjudicar al Río Uruguay. Eso es una estupidez, un chiste. No entiendo de qué manera puede afectar.”

–El Código Civil establece que dos privados no pueden apropiarse de un curso de agua que es de dominio público.
–Ellos no se apropiaron. Lo que hizo el Estado fue autorizar el manejo del curso de agua para dos empresarios que quieren producir. Nosotros tenemos que buscar el impulso de la producción de manera sustentable en el tiempo y que nuestros hijos puedan seguir produciendo.
–Pero son dos privados beneficiándose con algo que es de todos.
–Lo que sucede es que todas las represas son privadas. En Corrientes no hay ninguna construida por el Estado, tenemos más de 70 represas de este tipo.
–¿Por qué autorizó el ordenamiento territorial de bosques mediante un decreto? ¿Cuál era la urgencia?
–Interpretamos que la mejor forma era esa, y después se hizo ley. La urgencia era una definición muy clara de los correntinos. Nosotros estuvimos tres años con ese proyecto, y se estudió durante toda mi gestión su fortalecimiento. Firmar un decreto de ese estilo es decirles a los correntinos que estamos de acuerdo con este proyecto.
–Pero la ley toma como base un decreto que se declaró inconstitucional.
–Lo que hace la Legislatura es definirse políticamente en un sentido. Lo que la justicia planteó en su momento fue una formalidad. Declaró que había no sé qué problema legal. Yo soy ingeniero civil, no soy un experto, pero lo importante es que la legislatura lo ratificó por ley.


Además de los primos Colombi, el Grupo Clarín encontró un aliado incondicional en la batalla mediática por el tema Ayuí: el diario La Nación. En dos notas, publicadas los días 20 de agosto y 3 de septiembre de 2010, sostienen que se trata de “un nuevo capítulo en la ofensiva de la Casa Rosada contra la prensa”. Sin embargo, cinco años atrás, el 30 de junio de 2005, argumentaban lo contrario. Desde un editorial, es decir, como reflejo de la postura de la empresa periodística, advertían que, de concretarse, el proyecto ocasionaría “la destrucción masiva de añosos bosques en galería y pajonales de inundación a lo largo de 60 kilómetros de costas del Ayuí”.


Tiempo Argentino intentó comunicarse con el matutino en tres oportunidades para saber por qué pasaron de denunciar el proyecto a considerarlo una embestida del gobierno contra la prensa y no obtuvo respuestas (ver recuadro).


A las críticas jurídicas, ambientales y diplomáticas que recaen sobre el emprendimiento arrocero, se suma una más. Los expertos hablan de una amenaza sanitaria inminente. Advierten sobre la irrupción de la esquistosomiasis, más conocida como la “enfermedad de las represas”.
El ingeniero Roberto Ríos, presidente de la Asociación Energía sin Represas, considera que “lo que quieren hacer en el Ayuí es un crimen. Inundarán 8000 hectáreas con el único objetivo de plantar arroz, y no se fijan en el enorme daño ambiental y sanitario que pueden causar.”
El especialista hace hincapié en el grave precedente que puede marcar la concreción del emprendimiento: “si se aprueba esta obra, cada vez habrá más proyectos como el del Ayuí. Y las consecuencias serán nefastas. El ambiente que se crea por la construcción de la represa es muy peligroso. En Brasil, que tiene la población más grande de infectados por la cantidad de represas que construyó, la esquistosomiasis ya está presente. Sólo es cuestión de tiempo para que la enfermedad se instale definitivamente en el país.”


En el Litoral argentino hay una realidad incontrastable. Según advierten los especialistas consultados, ya están dadas las condiciones objetivas para que prolifere el vector esta enfermedad, que se transmite por un caracol de agua dulce lenta. La esquistosomiasis proviene del norte de África, y en Brasil los afectados se cuentan de a millones. Las larvas del gusano penetran en la piel, por el sólo hecho de entrar una persona en contacto con el agua. Después, pasan al torrente sanguíneo, llegando hasta los pulmones e hígado. Finalmente se localizan en las venas del intestino, donde depositan sus huevos. Y hasta pueden causar cáncer de vejiga.
Al ex gobernador Arturo Colombi el tema no parece preocuparle demasiado. Ante la consulta de este diario sobre los riesgos de que “la enfermedad de las represas” llegue a Corrientes, contestó:
“Eso lo tenemos en Yacyretá, al norte, pero ese es otro tema. ¿Pero usted qué me quiere decir? Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados por las dudas. Fíjese que Río Grande do Sul tiene la misma superficie que Corrientes, y plantan 1 millón de hectáreas de arroz. Y nosotros apenas tenemos 100 mil, y estamos en las mismas condiciones de producción. Y ahora estamos discutiendo por 20 mil. Habría que producir 1 millón de hectáreas: tenemos tierra suficiente para eso.”


Si bien ahora resurge la preocupación, el problema es de larga data. Fue el propio gobierno correntino el que durante 2006 encargó un informe para evaluar la situación en la provincia. Se lo pidió, mediante el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA), al Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste. Las conclusiones a que arribaron los especialistas fueron alarmantes. Los estudios determinaron que “se ha demostrado la existencia del caracol de agua dulce, transmisor de esta enfermedad, pero no fue detectada infección natural en ninguno de los moluscos colectados”.
No obstante, el informe advierte que “nunca antes se había observado la existencia de colonias tan abundantes de esta especie de caracol, tanto en la Argentina como en las zonas visitadas de Brasil”.


Tiempo intentó comunicarse en tres oportunidades con el director del ICAA, Mario Rujana, pero fue en vano. Las dos últimas veces, atendió el teléfono y, cuando nos identificamos, dijo: “está equivocado, señor”, y cortó.


Lo que determinaron los estudios fue que el molusco que provoca la enfermedad habita en el Río Miriñay y sus afluentes Yuquerí, Ayuí Chico y Ayuí Grande, precisamente donde quieren construir la megarrepresa que inundará 8 mil hectáreas para regar otras 18 mil de arrozales.
Cuando Tiempo Argentino le preguntó al ex gobernador Arturo Colombi acerca de la ilegalidad que supone construir la represa, este prefirió evadir la respuesta.

–¿Qué piensa cuando hasta el constitucionalista Daniel Sabsay, a quien no se puede acusar de defender al gobierno, dice que el proyecto es “jurídica y ambientalmente inaceptable”?
–Son frases. Si hay dos propietarios a los que les pasa un arroyo por su campo y piden autorización para represar, están en todo su derecho de hacerlo. Todas las obras de estas características tienen esta estructura legal. El agua pasa por un campo privado, y ese privado utiliza el agua con autorización del Estado.
–Pero el agua es de todos, no de dos personas.
–Pero el Estado es el que autoriza su uso para la producción. Si usted me dice eso, acá nadie va poder utilizar una gota de agua para regar. Dígame cómo se puede plantar arroz sin usar agua, es imposible. Que me lo expliquen.


No obstante la postura de Colombi, los especialistas en materia sanitaria y ambiental consideran que no es casual que la multiplicación de represas y canales de riego en la zona del Río Miriñay y sus afluentes hayan incrementado notablemente la formación de colonias y la dispersión del caracol en toda la cuenca.


Si bien el tema vuelve a cobrar notoriedad ahora, la preocupación ya había llegado al Congreso de la Nación. El diputado nacional Diego Sartori solicitó en 2006 que se establezca un programa preventivo a esala nacional para la esquistosomiasis, ya que la “enfermedad de las represas golpea las puertas de nuestro país”.


Y en agosto del año pasado, la diputada nacional por Misiones, Julia Perié volvió a insistir con el mismo proyecto de ley, que aún duerme en los cajones de las distintas comisiones legislativas. En dicho texto Perié explica que “al no existir una vacuna antiesquistosomiasis, la única acción de control y siempre bajo la supervisión de OMS (Organización Mundial de la Salud) está dirigida sólo a las grandes manifestaciones de infestaciones muy intensas.”
La diputada insiste en que “el peligro para nuestro país se presenta por el ingreso de los cauces de agua limítrofes con Brasil. Existen ciento un represas en Argentina, y alrededor de seiscientas en Brasil. Este número demuestra la importancia de prevenir las infecciones provenientes del parásito antes mencionado.”


Además, los especialistas advierten que la enfermedad es muy difícil de controlar. Para hacerlo hay un medicamento muy antiguo, que no resulta rentable para los laboratorios. Al respecto, el ecologista Ríos agrega que “el problema es que esta vieja droga genera inmunidad. Uno se puede curar la primera vez, pero si el parásito se vuelve a desarrollar ya la droga no causará efecto.”
El integrante del grupo ambientalista Energía sin Represas, que denunció en febrero de este año las graves fisuras en la estructura de hormigón que estaba experimentando la represa hidroeléctrica Yacyretá, concluye: “Soy un afectado directo por Yacyretá, pero mi lucha es por convicción. Esta represa nos condenó a la miseria y también nos puede enfermar. Todos debemos oponernos a este tipo de construcciones, que son muy peligrosas para la salud y provocan un daño social irreparable”.


El médico infectólogo Jorge Aníbal Rojas, un estudioso del tema, es otra voz autorizada que se suma a los que alertan sobre el riesgo de la esquistosomiasis. “El verdadero problema radica en la situación de emergencia sanitaria a la cual nos van a exponer. A todas las enfermedades infecciosas que tenemos en la zona, como el dengue, el hantavirus, ahora se les suma esta enfermedad. No estamos en condiciones de agregar otro factor de riesgo sanitario que puede llegar a colapsar a nuestro sistema de salud que ya se encuentra muy precarizado.”
El doctor Rojas asegura que es posible combatir la enfermedad si se la detecta a tiempo, pero para que eso ocurra el Estado debe hacerse cargo del problema. Y todavía no parece dar señales en ese sentido. “El combate de esta enfermedad es una tarea ardua y desgastante, dada la ineficacia de todas las medidas de control. Una vez que se radica en la zona cuesta muchísimo controlarla, menos aun erradicarla”, sostiene Rojas.

–¿Cuáles son los síntomas?
–La fase aguda de la enfermedad se caracteriza por escalofríos, fiebre, debilidad general y diarrea. Ocasionalmente, suelen manifestarse urticarias, hepato- y esplenomegalia, y sintomatología pulmonar.
–¿Alcanza con el medicamento que existe?
–Aun si nos referimos a la forma crónica tardía, existen medicamentos que pueden eliminar el parásito, pero nada pueden hacer sobre los efectos irreversibles que ya provocaron en el organismo.
-¿Puede que el paciente no sepa que tiene la enfermedad?
–Esto es lo más común. Cualquiera de las manifestaciones de esta parasitosis puede confundirse con otras enfermedades. La forma clínica crónica habitual es la intestinal, que se caracteriza por dolor abdominal, diarrea sanguinolenta y anorexia. Y existen casos en que la forma crónica ha evolucionado tanto por muchos años, que el paciente se encuentra completamente desmejorado, en estado de desnutrición severa. En Brasil ya son 20 millones de infectados, y se convirtió en la segunda gran endemia parasitaria del mundo. En la Argentina no hay cifras oficiales. Pero el parásito ya está en el agua de nuestros ríos. Y la aparición de nuevas represas, como la que quieren construir Aranda y Soros sobre el Arroyo Ayuí, es una invitación a que se quede para siempre.

Publicado por Tiempo Argentino

9.9.10

Distribución de ganancias entre los trabajadores

La distribución de ganancias entre los trabajadores volvió a enfrentar al gobierno con la Unión Industrial Argentina

Clarín y La Nación dicen que el proyecto del diputado y sindicalista Héctor Recalde forma parte de una avanzada del kirchnerismo, una especie de venganza contra los empresarios que estuvieron ausentes en el anuncio sobre Papel Prensa.
La presentación de un proyecto de ley del diputado Héctor Recalde, que pretende establecer la distribución, entre los trabajadores, de las ganancias de algunos grandes empresarios, despertó la ira de la Unión Industrial Argentina (UIA) y los principales medios aprovecharon para pegarle al gobierno.
“Se profundiza la tensión entre los empresarios y la CGT”, publica La Nación en su tapa. “Los bloqueos de Moyano tensan la relación entra la UIA y la CGT”, advierte Clarín. Página/12, de manera jocosa, destaca en tapa las declaraciones del presidente de la UIA, Héctor Méndez, quien manifestó que “Argentina se parece a Cuba”.



El matutino de Noble-Magnetto, explica: “La relación entre la CGT y los empresarios nunca fue fácil. Pero ayer se puso más tirante de lo habitual. Todo comenzó con un duro cruce entre la UIA y los gremialistas por un proyecto de ley que busca que los trabajadores participen de las ganancias de las empresas. Y luego se sumaron los bloqueos sindicales a las fábricas: el gremio de los Camioneros se declaró en estado de ‘alerta y movilización’ y advirtió que podría volver a bloquear la planta de Siderar, del grupo Techint.”

El diario de los Mitre sostiene: “El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y el diputado Kirchnerista Héctor Recalde, abogado de la central obrera, confirmaron ayer que la semana próxima será presentado el proyecto. El presidente de la UIA, Héctor Méndez, dijo que esa iniciativa haría que la Argentina se parezca a Cuba y pidió al Gobierno que ponga límites a la ‘avanzada del apriete’ sindical”. Por su parte, Página/12 publica que, según el autor del proyecto, Héctor Recalde, “hay un error conceptual en comparar a Argentina con Cuba” porque “en Cuba no hay ganancias, por lo tanto no hay nada que se pueda participar”. Y más duro fue el secretario de Derechos Humanos de la central obrera, Julio Piumato, quien replicó: “Si dice que parece Cuba, yo diría que parece bebido, parece que hubiera bebido de más, porque demuestra una ignorancia que es preocupante en alguien que dirige la central empresarial.”


Y dijo además Página: “En las últimas semanas, directivos de la UIA protagonizaron una serie de entredichos con el Gobierno. Primero fue la reunión con la cúpula de AEA, que tiene como uno de sus principales figuras al CEO de Clarín, Héctor Magnetto, de donde surgió un comunicado que alertó sobre una supuesta falta de seguridad jurídica para la inversión privada. Días más tarde insistió con ese concepto el vice de la central fabril y presidente de Fiat, Cristiano Rattazzi. Y ahora Méndez se quejó del ‘apriete’ sindical.”


Eduardo van der Kooy, fiel vocero de los patrones de Clarín, analizó en su columna En Foco la situación planteada en torno a esta discusión. Y como viene haciendo su medio, pone todas las acciones en el mundo de las conveniencias, diciendo que la fuerte presencia pública de Hugo Moyano “no pareciera ser una carta seductora y convocante” para los sectores medios a los que el gobierno debe seducir para “llegar al 40% y evitar un ballotage que resultaría fatal”. Denuncia la ausencia de Moyano en la lucha de Paraná Metal sobre la Ruta 9 porque “es una empresa que pertenece al empresario kirchnerista Cristóbal López”. Y advirtió: “Moyano es, objetivamente, una amenaza potencial para el matrimonio. Pero también, en esta coyuntura, funcional a algunas estrategias de los Kirchner. Compartió esta semana el coro con la presidenta para criticar a los medios de comunicación y a los opositores. También ayudó a dar otra vuelta de tuerca sobre los empresarios, el nuevo frente de batalla que los Kirchner fogonean luego de la nítida ausencia del sector cuando Cristina montó aquel espectáculo en la Casa Rosada con una trama argumental de Papel Prensa”.



La Nación informó que “si bien desde el Gobierno se adoptó un bajo perfil, hubo algunas señales a favor del proyecto”. Y Van der Kooy aclaró: “La presión de Moyano sobre Techint resulta caprichosa. La siderúrgica, junto a Clarín, constituyen la cabeza de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), a la cual el Gobierno ha intentado vaciar, en vano, desde hace más de un año. Esa conducta, por el contrario, generó un acercamiento desconocido en estos años de AEA con la UIA”.

23.8.10

¿Los negocios por encima de los Derechos Humanos?

Primero la soja, ahora el arroz
Los científicos que alertan sobre este problema son intimidados. Una actividad concentrada que viola a la legislación internacional.
El sistema de Siembra Directa amenaza con contaminar los acuíferos de Argentina
Ya todos sabemos que la Siembra Directa (SD) o “siembra sin laboreo” viene de la mano de la utilización de herbicidas cuyo compuesto principal es el “glifosato”. En Argentina se rocían anualmente más de 220 millones de litros de herbicidas, sólo para los cultivos de soja y maíz, en algo más de 22 millones de hectáreas.

Estos números siguen incrementándose, ahora también de la mano de la SD en arroz, en donde la siembra tradicional –que prescindía del “glifosato”- casi dejó de existir.

La SD en arroz fue desarrollada por empresas como Copra SA –cuyo titular es el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda- y Adecoagro –del financista húngaro George Soros-, que integran el Consorcio Regional de Experimentación Agrícola (CREA) Avatí-í. Este planea la construcción de una represa sobre el río Ayuí, en la provincia de Corrientes, para regar 18 mil hectáreas de plantaciones, para producir 120 mil toneladas anuales de granos con destino a la exportación, el emprendimiento arrocero privado más importante del Mercosur.

De la mano de la SD, la actividad arrocera se está expandiendo fuera de las tradicionales regiones productoras del grano –las provincias de Entre Ríos y Corrientes- hacia las provincias de Chaco, Formosa, Misiones y Santa Fe, poniendo en riesgo la mayor parte de los “humedales” del país, esto es, bañados, esteros, pantanos, ciénagas.

La importancia de los “humedales” es altamente reconocida, son los sitios de mayor biodiversidad y recarga de los acuíferos. Por lo que poner en contacto el “glifosato” y otros herbicidas con el agua es por demás preocupante.

El “glifosato” es sólidamente cuestionado por afectar a la salud y al ambiente por algunos científicos, como Andrés Carrasco –director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires (UBA)-, lo que le valió un duro ataque de las cámaras patronales sojeras.

Este duro ataque se reeditó recientemente en la provincia de Chaco el pasado 7 de agosto, cuando una exposición suya, junto Hugo Lucero –jefe del Laboratorio de Biología Molecular de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE)-, fue abortada violentamente por un grupo de personas –ahora vinculadas al sector arrocero- que amenazaron y golpearon a parte de la comitiva que lo acompañaba, debiendo hacerse presente personal de la policía de la provincia y de Gendarmería Nacional.

Si ya estamos forzando la frontera agrícola hasta límites insospechados por la implementación de la SD de soja –que relegó a la ganadería a zonas marginales o a lotes de corral (“feedlots”), que destruyó bosques y que desplazó poblaciones-, pareciera ser que la próxima frontera son los “humedales”, esas zonas que se inundan permanente o intermitentemente.

Y si se inundan, estamos hablando de agua, un bien común que recientemente la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) aprobó con mayoría la propuesta –presentada por Bolivia y respaldada por otros treinta y tres Estados- de declarar el acceso al agua potable como Derecho Humano (DDHH). Tener en casa agua potable y limpia es ahora un derecho que debe cumplirse en todo el mundo, sin embargo, parece que lo estamos hipotecando.
www.ecoportal.net

19.8.10

Repercusiones internacionales del proyecto arrocero en Corrientes

La represa ilegal de Aranda ya provocó reacciones en el Uruguay


El diario montevideano El País advirtió en su edición de ayer que la Argentina no informó sobre la represa que pretenden construir el vicepresidente del Grupo Clarín y George Soros. Y un senador del Partido Colorado pidió que se instruya a la CARU.

El impacto que podría significar a nivel ambiental la represa que proyectan construir las empresas Copra SA, propiedad del vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda, y Adecoagro, de George Soros, sobre el Arroyo Ayuí Grande dejó de ser una preocupación exclusiva de los correntinos.
El senador uruguayo Ope Pasquet Iribarne del Partido Colorado, planteó ayer en el Congreso del país vecino la necesidad de investigar el efecto que el emprendimiento pudiera tener sobre la calidad del agua del Río Uruguay.


En diálogo telefónico con Tiempo Argentino, Pasquet aseguró: “La información que hemos recabado hasta el momento tiene entidad suficiente como para que el ministerio de Relaciones Exteriores se interiorice seriamente en el tema, por eso he planteado esto en el Senado.” “La idea es pedirle al Ministerio y en particular al canciller (Luis) Almagro, que instruya a la delegación uruguaya ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) para que realice las averiguaciones pertinentes, porque la verdad es que no sabemos qué ha hecho al respecto el gobierno, si es que ha hecho algo hasta el momento”, señaló el senador de la oposición uruguaya.

En tanto, en su edición de ayer el diario uruguayo El País dio cuenta de las implicancias internacionales que el emprendimiento de Aranda y Soros podría significar y advirtió: “No informaron a Uruguay sobre represa en Corrientes.”

El País reprodujo las expresiones vertidas por el canciller argentino Héctor Timerman cuando el domingo pasado twitteó: “Atención: uno de los dueños de Clarín es una amenaza para el medio ambiente en Corrientes y el Río Uruguay.”

El matutino del país vecino advirtió además que Brasil también podría verse involucrado en la controversia. En este sentido indica que “en la CARU no hay información sobre este emprendimiento ni certeza si la desembocadura del Miriñay está en la jurisdicción uruguaya o brasileña ya que ese río desemboca al norte de Puerto Ceibo, la Terminal de Monte Caseros, ciudad que se emplaza frente a Bella Unión, Artigas.”
En efecto, Rubens Stagno, integrante de la delegación uruguaya ante la CARU, confió ayer a este diario que todavía no recibieron ninguna instrucción por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores en ese país y adelantó que de recibirla lo primero a hacer será analizar la jurisdicción de la CARU en el tema ya que “habría que ver si por la ubicación del Miriñay el primer afectado no es Brasil”.


En cuanto a la decisión del país vecino de tomar cartas en el asunto, el senador Pasquet fue tajante: “No me cabe ninguna duda de que Uruguay pedirá la información correspondiente, puede ser que tarde unos días porque los tiempos administrativos son así, pero no me cabe ninguna duda de que se solicitará la información pertinente a la Argentina.”



En tanto, el secretario de Medio Ambiente de Entre Ríos, Fernando Raffo, reconoció que existe “una lógica preocupación” en el gobierno entrerriano por la construcción de la represa Ayuí Grande. Consultado sobre si Corrientes puede hacer una obra de esas características afectando a otros Estados provinciales y nacionales, Raffo aseguró que “habría que ver si cada provincia, perteneciendo a un Estado federal, puede, a través de su legislación permitir una obra que, dentro de su estudio de impacto ambiental debería prever o prevenir efectos en cursos interjurisdiccionales”.

El funcionario estimó además que esta controversia en puerta con Corrientes deberá dirimirse en un ámbito “más político, de relaciones entre las provincias” que su Secretaría y opinó que el Consejo Federal de Medio Ambiente, órgano que reúne a las dependencias del área de todas las provincias y de la Nación, puede ser “un carril” para que Entre Ríos obtenga la información sobre el emprendimiento y sus consecuencias

Publicado por: El Argentino

9.8.10

Ayuí: El viejo truco del soborno

Sepultadas bajo el agua quedarán 8000 hectáreas en proximidades de Mercedes Se trata de la Represa Ayuí Grande. El proyecto prevé regular el agua del arroyo que regará 20 mil hectáreas de arroz. Desaparecerán bosques en galería a lo largo de 137 kilómetros y numerosas especies nativas.
Será la primera vez en la Argentina que un curso de agua, de dominio público, esté al servicio de empresarios privados.

Enrique Lacour, de la Fundación Iberá, denunció que “pretenden sobornar con regalos y promesas, hasta con el Hospital de Mercedes, para justificar algo que está prohibido por el Código Civil”. Lacour negó que la polémica tenga relación con la pelea entre el Gobierno Nacional y el Grupo Clarín: “nuestra denuncia viene desde antes, y por más que algunos busquen relacionar con el tema político, nosotros decimos que estamos en contra de la obra haga quien la haga”

“Por suerte no se concretó todavía, pero hay intenciones de hacer desaparecer el arroyo Ayuí, con la anuencia del Gobierno Provincial que aprobó todo. Nosotros empezamos a descubrir cosas inadmisibles, como esta violación al Código Civil, con la intención de hacer un proyecto propio en un curso de agua que es público. Cualquier obra de esta envergadura trae movimiento socioeconómico, pero eso no significa que se pueda destruir los recursos naturales de la provincia”, manifestó Enrique Lacour, de la Fundación Iberá.

“Esta gente tiene todo el respaldo político en Corrientes. El Gobernador anterior firmó un decreto y fuimos a la Justicia y nos dieron la razón, obligando a sacar por Ley el Ordenamiento Territorial. El poder de lobby es tan grande que se subordinan a los intereses de éstos privados”, expresó

Lacour insistió: “decimos que hay que desarrollar la provincia pero no a costa de destruir los recursos naturales”

“Vemos que hay una utilización política, pero acá nosotros no tenemos nada que ver con eso”, aclaró Lacour, respecto a la relación del tema con la pelea entre el Gobierno Nacional y el Grupo Clarín, al cuál pertenecerían los principales impulsores del Proyecto Ayuí: “solo denunciamos que se pretende destruir un bien público; cuando empezamos nuestro reclamo todavía no era grave la pelea del Gobierno con el Grupo Clarín”

“Siempre detallamos los daños que causaría el proyecto”, dijo Lacour, que agregó: “en su momento nos reunimos con la Comisión de Ecología en la Legislatura, que trabajó de manera responsable. La provincia después hizo un refrito a su interpretación para habilitar éste tipo de proyectos”

“Se intenta descalificar nuestra denuncia con el justificativo de que nuestra provincia es pobre y necesitamos estas cosas. Lo que decimos es que la pobreza no puede justificar la destrucción de nuestros recursos”, recalcó

Lacour insistió: “este proyecto se va de madre. Se apropian de un bien que es de todos, el Ayuí. Recomendamos hacer pequeñas represas para tener el agua, pero acá el proyecto sale de escala”.

“La semana que viene iremos a la Cámara de Diputados de la Nación, pero debe quedar en claro que no nos impulsa el problema político”, reiteró.

“Acá se mezclan muchas cosas, porque ni siquiera estamos en contra de la empresa del señor Aranda (Vicepresidente del Grupo Clarín, quien propone el plan en Mercedes). Esa no es la lucha, ni contra él, ni contra Clarín. Solo estamos en contra del proyecto que pretende apropiarse de un bien que es público. Estamos en contra de la desaparición del arroyo Ayuí”, dijo Lacour

“Tenemos el recurso de la Justicia. Si el Ejecutivo insiste con esto, y no lee ni el Código Civil, por más que la decisión sea del Gobernador. Es imposible llevarse a cabo si la Justicia decide actuar como debe ser”, manifestó


Censurado en un programa de Landriscina

Enrique Lacour es el presidente de la Fundación Iberá. En 2008, lo contactó Favio, el hijo de Luis Landriscina. Queria entrevistarlo para el programa de televisión Mano a mano con el campo, que tenía en el Canal Rural. Lacour aceptó. Grabaron la entrevista. Todo salió como lo habían programado. Landriscina le preguntó por la megarrepresa de Aranda y Soros, y Lacour contestó, explicándole el impacto ambiental que produciría y lo negativo que resultaba para los productores de la zona. Poco después, Lacour recibió otro llamado de Landriscina: “Tengo malas noticias. Acabo de recibir una llamada del Canal Rural pidiendo que levantemos el bloque con tu nota en defensa del Río Ayuí, parece que están pisando callos de gente grande.” Luis Landriscina se atajó a tiempo y se despegó de la movida del canal, controlado en un 15% por el Grupo Clarín a través de Artear: “Nosotros tomamos la decisión de enviar la grabación de la entrevista completa. Si lo cortan sería un caso de censura previa no avalada por nuestra producción.”

Canal Rural levantó el programa completo y en su lugar fue una emisión vieja. Landriscina hizo pública la denuncia por censura. La señal se vio obligada a emitirlo la semana siguiente. Enrique Lacour hace memoria y recuerda aquel episodio de julio de 2008: “Cuando Freire (mano derecha de Aranda en Corrientes) se entera de que me habían invitado al programa, Aranda bajó la orden de que el programa no salga. Primero hay una amenaza a Favio, diciendo que saquen la parte de la entrevista y él se niega. Primó el poder empresarial. Fue escandaloso y tenía una única intención: censurarme para que no hable en contra de los negocios de Aranda.”

21.6.10

La Fuga

Tras una búsqueda de información precisa, dados los rumores existentes, se constató que Ernestina Herrera de Noble se fue sigilosamente de la Argentina el 3 de mayo, con destino a Uruguay. Fuentes de Migraciones de ese país confirmaron asimismo que dos días después la directora de Clarín partió a los Estados Unidos

El lunes 3 de mayo, Clarín titulaba: “Quieren investigar en Diputados las denuncias de coimas” y decía que “la oposición” impulsaba la creación de una bicameral para saber si los empresarios tenían que pagar “retornos” por el comercio con Venezuela. Esa tapa era parte de la campaña sistemática para limar al gobierno nacional, pero la primicia brindada quedó en agua de borrajas y se fue diluyendo, como muchas otras sospechas convertidas en la principal agenda periodística del diario de mayor tirada del país.
Ese mismo día, fue el elegido por la directora y accionista mayoritaria del grupo monopólico para subirse a un avión con destino a Uruguay. Esa información, corroborada por fuentes del vecino país, en cambio, fue celosamente guardada. Dos días después, el miércoles 5 de mayo, Clarín titulaba “Ignoraron alertas oficiales por compras a Caracas” y hacía referencia a que la Sindicatura y la Auditoría habían advertido que “faltaban controles” en la compra de combustible a Venezuela.


Una vez más, el diario que pregona el periodismo independiente tergiversaba los hechos para sembrar sospechas sobre el Ejecutivo. Ese miércoles, desde el aeropuerto de Carrasco, Montevideo, Ernestina Herrera de Noble emprendía la nueva y, aparentemente definitiva escala de su viaje: los Estados Unidos de Norteamérica. Esa información, hasta ahora, es celosamente guardada por los directivos y principales espadas periodísticas del multimedio.


Esta vez, la bestialización del gobierno venezolano tiene un doble objetivo: no sólo pretende asustar a las clases medias con que kirchnerismo es igual a chavismo, sino que pretende iniciar una campaña de victimización de Ernestina Herrera de Noble como una perseguida política de las autoridades argentinas por ser la imagen y la historia de la libertad de expresión en la Argentina.


Ella, al frente de una empresa exitosa, resulta un escollo para los nefastos objetivos K. Así se bajan los sumarios, los títulos y las orientaciones editoriales. Así arengan los directivos a los empleados del grupo. Así trabajan con algunos corresponsales extranjeros en la Argentina a los que pretenden separar de la asociación que los nuclea, incluso proponiéndoles que pongan su sede en el edificio de Adepa (Asociación de Empresarios Periodísticos de la Argentina) y operan para que los despachos periodísticos se sumen a la supuesta cruzada contra la libertad de expresión en Argentina.


La cruda realidad es que el viaje de Ernestina Herrera de Noble fue planeado como una jugada de ajedrez. La semana anterior, era inminente que el análisis de las muestras genéticas de Felipe y Marcela Noble Herrera, sus hijos adoptados irregularmente, avanzaba después de ocho años de frenos. Entonces, la directora de Clarín, el CEO del grupo, Héctor Magnetto, y sus abogados, convinieron en que ellos firmaran una solicitada y luego se presentaran en un video cuyos textos fueron escritos por un ejecutivo de la segunda línea del grupo y mejorados por la agencia publicitaria de Carlos Souto.


Felipe y Marcela eran expuestos públicamente y su madre preparaba las valijas para un viaje que no tiene fecha cierta de regreso. Sencillamente porque los asesores letrados de la directora de Clarín advirtieron hace tiempo que, de comprobarse que Felipe o Marcela –alguno de los dos o ambos– resultaran hijos de desaparecidos, el procesamiento de Ernestina es irremediable. Todas las causas tramitadas en los juzgados federales por apropiación ilegal de hijos de desaparecidos resultaron con la incriminación de los apropiadores y, en la mayoría de los casos, con condenas firmes.


Desconcierto
Ante los rumores de que quien dirige el diario desde hace 42 años se había ausentado de la Argentina, el hermetismo empresarial es completo. “No preguntes por teléfono esas cosas” o “¿Quién fue que te lo dijo?”, fueron algunas de las respuestas recibidas por periodistas sumamente preocupados por el lugar y el momento en el que deben ejercer su profesión.


El desconcierto no se debe sólo a que hace 48 días que Ernestina Herrera de Noble no está en el país sino por los evidentes motivos de su viaje. Quienes escriben en Clarín, o tienen programas en Radio Mitre, Canal 13, TN o muchos otros medios del grupo, se plantean un gran dilema ético. La tarea periodística consiste, básicamente, en proveerse de información para buscar y preservar la verdad para luego transmitirla de una manera clara y accesible para los lectores o audiencias.


En su condición de trabajadores rentados por una empresa, los periodistas no tienen responsabilidad de los negocios de los empresarios. Hasta aquí las generales de la ley. Lo que sucede con el Grupo Clarín es diferente. Desde hace muchos años, sus trabajadores saben que la dueña adoptó irregularmente a sus dos hijos. También saben de los esfuerzos de sus ejecutivos por frenar la identificación biológica de ellos. Y ahora saben, o al menos se enterarán por este artículo, que Ernestina Herrera de Noble, ante la inminencia de los resultados en el Banco Nacional de Datos Genéticos, eligió irse subrepticiamente de la Argentina.


Si la Justicia la requiere, ¿qué hará Ernestina? Es decir, si resulta ser que Felipe o Marcela son hijos de desaparecidos, ¿la directora de Clarín asumirá las consecuencias jurídicas que sobrevendrán o se quedará en el exterior y dirá que hay una persecución política contra ella?


Todas esas preguntas remiten a que no es lo mismo para un periodista del grupo estar en una empresa que tiene posiciones económicas privilegiadas a saber que se trabaja en una compañía cuya directiva máxima puede estar implicada en delitos graves en materia de violación de derechos humanos.


En estos últimos dos años hubo muchos directivos –y también periodistas– del Grupo que repetían ese mito de que nadie soporta tres tapas de Clarín. Es oportuno preguntarles a esos directivos o periodistas si recuerdan cuál fue la tapa de ese diario el domingo 19 de diciembre de 1977, por citar una de las tantas tapas de alistamiento compulsivo a la ideología y las prácticas de la dictadura.


Entre la noche del viernes 17 y el sábado 18, un grupo de tareas había secuestrado a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet ocurrido entre el 17 y el 18 de diciembre de 1977, diez días después de que otro grupo, al mando de Alfredo Astiz, hiciera lo propio con las madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, Mary Ponce y Esther Balestrino de Careaga en la iglesia de la Santa Cruz.



“Los montoneros secuestran a las religiosas francesas” fue el título y, en las páginas interiores, el diario reproducía un parte del Comando de Zona 1 del Ejército, por el cual “los subversivos” habían hecho llegar un comunicado donde imponían cuatro condiciones para liberarlas:
“1) Obtener de la Iglesia Católica un documento de repudio al Gobierno.


2) Obtener del gobierno francés una declaración de igual tenor y la concesión de asilo a los perseguidos políticos.


3) Obtener de la Junta Militar un documento para conocimiento de la opinión pública internacional y de la ONU de la situación de los detenidos y/o desaparecidos.


4) Obtener la libertad de 21 delincuentes subversivos”.


Tan sumisos eran los directivos y editores de entonces que no se extrañaron que los supuestos montoneros llamaran “delincuentes subversivos” a sus compañeros presos. Ni entonces, ni ahora, entre los periodistas y editores del Grupo se planteó una discusión –y una toma de posición– respecto de los motivos por los cuales las páginas de ese diario estaban manchadas de sangre y plagadas de mentiras. Pasados 33 años de aquella y tantas otras tapas, parece tiempo de hablar sobre qué es hacer periodismo y qué es trabajar en el Grupo Clarín.
El Argentino.com

22.5.10

Carambola de tres “bandas”

Para los amantes del billar, no es necesario explicar el título • Para los matemáticos, las líneas paralelas se juntan en el infinito • Lo cierto es que esta semana no ha sido la mejor para los intereses corporativos que no dejan de verter verdades a medias denigrando por enésima vez la manoseada “libertad de prensa”.



Tres hechos no menores ocurrieron en pocas horas. La “Ley de Servicios Audiovisuales”, la causa de los hermanos Noble y el procesamiento de Mauricio Macri, son golpes severísimos a intereses que caminan la misma senda y con el mismo objetivo cuya calificación queda librada a la interpretación del lector. Las líneas paralelas buscan tocarse en el 2011.




A la Corte


Por un lado, la Corte Suprema de Justicia aceptó tramitar el "recurso extraordinario” presentado por el Procurador General del Tesoro, Joaquín Da Rocha, contra un fallo de la justicia mendocina que suspendió la aplicación de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La medida cautelar aplicada por la jueza Pura de Arrabal era, a la vista de cualquier neófito una decisión “tirada de los pelos” ya que la Ley 26.522 (de Servicios de Comunicación Audiovisual), promulgada el 10 de octubre de 2009, había sido aprobada en Diputados por 147 votos a favor, 4 en contra y 1 abstención, mientras que el viernes 9 de octubre, el Senado de la Nación la convirtió en ley y el texto fue aprobado en general con 44 votos a favor y 24 en contra.Con estos números en la mano, era impensado que cualquier miembro del Tribunal Superior provoque un choque de poderes; y necesariamente, todo volviera a 10 de octubre de 2009.




Es de esperar que la resolución, marque un precedente con la suficiente fortaleza para que no vuelva a ocurrir en cualquier punto del territorio argentino.Estos hechos dibujaron aclaramente una mirada dudosa y hasta cómplice de la Jueza Pura de Arrabal, cuya conducta, debiera ser severamente cuestionada.




Al Banco


La Cámara Nacional de Casación rechazó el recurso presentado por los hermanos Felipe y Marcela Noble que intentaban llevar el caso a la Suprema Corte. La sala II del máximo tribunal penal del país habilitó a la juez federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado a ordenar sin más dilación la realización de los exámenes en el Banco Nacional de Datos Genéticos del hospital Durand.Finalmente todo indica que podrá conocerse el “origen” de Felipe y Marcela que podría haberse puesto sobre el tapete con una muestra voluntaria de sangre. Más allá de los resultados, el hecho de someterse a la ley promulgada, como cualquier “hijo de vecino”, dará una señal clara que la ley no tiene “hijos y entenados”. Finalmente, se correrá un telón que terminará siendo un alivio para dos “adultos mayores” que como he dicho en oportunidades anteriores, son víctimas, hijos de víctimas e injusto sería que caminaran hasta su ancianidad con “el estigma de la complicidad” de 30 mil desaparecidos.






A la justicia


A Mauricio Macri no lo procesó y embargó el juez federal Norberto Oyarbide. La decisión se toma cuando se tiene “semiplena prueba” suficiente para dar comienzo a la instrucción de la causa. Esto implica que “la justicia”, consideró por el trabajo previo realizado, que el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, podría ser partícipe necesario de una asociación ilícita. Oyarbide tiene elementos suficientes para pensar que Macri tiene responsabilidad en las escuchas telefónicas que tuvieron como víctimas a su cuñado Néstor Leonardo y a Sergio Burstein, principal referente de la Asociación Familiares Víctimas del atentado a la AMIA. Las “escuchas” están vinculadas al nacimiento de la Policía Metropolitana y a la primera designación del ex comisario federal Jorge Palacios al frente de la fuerza, actualmente procesado y detenido junto al "espía" Ciro James.




Ahora, los camaristas Guillermo Farah, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler deberán analizar el procesamiento. Si bien El líder del Pro ha presentado una recusación contra el Juez Oyarbide porque para sus abogados "no cumple con el requisito constitucional de ser un juez imparcial e independiente", los elemento a “prima facie” colectados, indican que es una maniobra dilatoria que mediatizada, busca ganar tiempo y cuidar la imagen pública de “un socio”.Para Macri, lo ocurrido, es una persecución política del gobierno nacional porque a “él le va muy bien en su gestión”. Desconocer que es un adversario político de Néstor Kirchner, sería un signo de ceguera, pero estar procesado, no es una casualidad en manos de un juez, a lo que debe sumarse que el “procesamiento y embargo de $ 250 mil” será o no ratificada por tres camaristas que ponen en juego no solo sus nombres, sino su capacidad para impartir justicia. Si bien no todo esta dicho, las aguas están demasiado turbias como para que los argentinos dejemos de poner la mirada en los vaivenes de los próximos días.





DERF

Sepa que diarios lee

No deje de ver este documento histórico mediante el cual entenderá la actitud actual de los medios hegemónicos, su temor a la vigencia de la Ley de Medios y su construcción de sus fortunas sobre ríos de sangre. Sepa qué Diarios lee.


13.5.10

Clarín y Techint pierden aliados en AEA

Socios en fuga
Por Carlos Romero

La guerra privada del multimedios y una reunión secreta dispararon la estampida en la comisión directiva de la entidad. Historia de lobby, intereses concentrados y nostalgias de los noventa.

Ariete. Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, y Paolo Rocca, de Techint, encabezan el ala dura del empresariado local.

Acostumbrado a instalar su agenda en todos los frentes, el Grupo Clarín logró lo impensado: terminó por abrir una inédita fisura que divide aguas entre sus poderosos socios de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). El “efecto Clarín” incluso amenaza con vaciar a ese formidable club del lobby donde la elite del sector privado se junta para imponer sus intereses económicos, en pos de la defensa del ideario liberal y el rechazo a toda regulación de los asuntos del mercado. Por lo pronto, al cierre de este artículo, cinco sillas de la comisión directiva de AEA ya habían quedado vacías y nada garantizaba que la sangría de CEOs hubiese llegado a su fin.

Integrada por los “popes” de las compañías más poderosas del país, AEA nació para aglutinar a los diversos actores de la economía criolla –rural, financiero, industrial y comercial– en la más aceitada máquina de lobby de la última década, capaz de influir de forma determinante sobre cualquier estamento, tanto sea el Estado como otros eslabones más débiles de la cadena productiva. Para que no queden dudas de su peso específico, en su sitio web AEA se encarga de contar que sus miembros facturan al año 200.000 millones de pesos y exportan por otros 10.000 millones de dólares. El detalle: en la misma página dicen darle trabajo a sólo 300 mil empleados pero sin embargo quieren influir sobre 40 millones de personas.

Continuadora de una tradición cuyos orígenes se remontan a la última dictadura militar, desde que el kirchnerismo llegó al poder esta entidad había mantenido una postura monolítica, basada en un rechazo casi constante al rumbo elegido en materia económica, en especial después del conflicto con el campo. Pero el enfrentamiento creció de forma sensible a partir de la guerra declarada entre Clarín, uno de sus fundadores, y el gobierno nacional por la sanción de Ley de Servicios Audiovisuales. En un principio, el multimedios recibió el apoyo general de los otros miembros de AEA, pero en los últimos meses algo parece haberse roto en el corazón de la entidad.

La sangría se precipitó justo después de que el holding que lidera Héctor Magnetto rompiera una regla de oro: en su cruzada contra el Ejecutivo nacional, puso en riesgo los intereses de otros socios. Y, se sabe, hay cosas con las que no se juega. Tanto que en menos de una semana, cinco de sus miembros pegaron el portazo. El último en irse fue la cementara Loma Negra, del grupo Camargo Correa, de Brasil, que se sumó a la también brasileña Petrobras, a Trenes de Buenos Aires (TBA), a Gas Natural BAN y a la láctea SanCor. Todas estas firmas manejaron la misma línea discursiva: abandonaron AEA para canalizar sus intereses comerciales en sus propias cámaras empresariales.

El mensaje tácito es que Clarín forzó una posición institucional por parte de AEA en un tema –la Ley de Medios– que otros socios consideran ajeno y que incluso podría entorpecer su relación con el Estado, del que muchos son proveedores, contratistas y hasta tienen emprendimientos conjuntos. El desbande de los CEOs comenzó una semana después de que un sector de la cúpula de AEA se reuniera, en estricta reserva, con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, en momentos en que el máximo tribunal debe evaluar la suspensión que pesa sobre la Ley de Medios. Fue el 26 de abril pasado, cuando Magnetto entró al despacho del juez escoltado por el sector que le es afín: Luis Pagani, de Arcor; Paolo Rocca, de Techint; Sebastián Bagó, de Laboratorios Bagó; Carlos Miguens, del Grupo Miguens, y Jaime Campos, presidente formal de la entidad.

Cuando el cónclave se filtró en los medios, voceros de la Corte y de AEA sostuvieron que sólo se trataron “temas institucionales”. Sin embargo, para el kirchnerismo el mensaje fue claro: una muestra de fuerza en el seno del tribunal que deberá decidir el futuro de una norma que constituye la madre de todas las batallas en el frente comunicacional. Ya antes AEA había tenido un gesto con la Corte cuando, en medio de un cruce entre los supremos y el kirchnerismo, los empresarios pidieron respetar la división de los poderes del Estado y destacaron a la Justicia como “garante de las instituciones”.

9.5.10

Pasión por brindar con los dictadores

Las fotos que ilustran este artículo resultan impactantes. Ninguna está trucada y resultan curiosamente gemelas. Ernestina Herrera de Noble brindó con el dictador Alejandro Lanusse el 21 de septiembre de 1972. Pasados seis años y seis días, el 27 de septiembre de 1978, la directora y accionista principal de Clarín brindaba con el dictador Jorge Videla. En ambos casos, ella tenía peinados de peluquería y los dictadores vestían traje oscuro y corbata. Los dictadores sonreían, en ambos casos, mirando a los ojos claros de la viuda de Noble. En ambos casos compartieron champagne en copas apaisadas. Lo trascendente no es la escenografía sino los intereses en juego. Recién ahora, después de 26 años de democracia empieza a tomar envergadura el concepto de que la Argentina vivió sucesivas dictaduras cívico-militares y que los intereses de los grupos empresariales argentinos fueron impulsores y socios de los períodos en los cuales se violó la Constitución y se practicó la matanza de luchadores populares o la represión indiscriminada.


Primer brindis. La foto con Lanusse ocurría pasados 29 días de los fusilamientos de Trelew, donde 16 jóvenes eran matados en una prisión militar con autorización del jefe del Estado Mayor Conjunto, contraalmirante Hermes Quijada, quien reportaba directamente a Lanusse. Esa foto del dictador con los editores de diarios era imprescindible para lavarle la cara a la ferocidad militar. Pero no era gratis el embellecimiento de la dictadura. Ese 21 de septiembre no sólo inauguraba la primavera del ’72 sino que fue el día en que Lanusse oprimía el botón de arranque de la rotativa Hoe de Clarín. A la vista de militares y editores, Clarín imprimió un suplemento de 16 páginas que llevaba como único título “Papel argentino para los diarios argentinos”. En realidad se trataba del primer intento serio de poner en marcha Papel Prensa S.A. El papel no era argentino sino finlandés, pero gestionado por esa sociedad que tantas veces amenazaba con salir a luz y tantas otras se frustraba.

Lanusse, que tenía como gran operador de temas periodísticos a su vocero, Edgardo Sajón, lograba tener muy buena prensa gracias a haber conformado a tres grupos empresariales que querían quedarse con el gran negocio de hacer papel de diarios en Argentina. Para eso, el dictador había arreglado que habría una empresa mixta. Algo muy similar a lo que había hecho con el aluminio al impulsar Aluar, donde el Estado se asociaba al grupo Madanes. Las acciones de Papel Prensa quedarían en un 49% para el Estado y el resto debían repartirse entre los empresarios. En mayo del ’72 se conformaba el primer directorio de Papel Prensa donde quedaban tres directores privados. César Cívita, de Editorial Abril, y su ex socio en negocios financieros, César Doretti, casado con la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú, amigo del ministro de Bienestar Social de entonces, el capitán de Fragata retirado Francisco Manrique y también del poderoso banquero David Graiver.


El tercero era Luis Alberto Rey, quien también tenía vínculos con Graiver. Aquel suplemento se editaba en la planta de Clarín porque ese diario aspiraba jugar un papel fundamental en ese proyecto. Las ideas desarrollistas del grupo eran el fruto de haber obtenido beneficios de negocios con el Estado. Clarín había jugado un papel de ayuda al gobierno de Arturo Frondizi, quien le había dado generosos créditos del Banco Nación y del Banco Nacional de Desarrollo a su amigo y colaborador Rogelio Frigerio que la empresa de Roberto Noble se ocupó de licuar y pagar con moneda depreciada. En 1972, si Clarín lograba integrar la empresa que fabricara papel argentino haría la “integración vertical” que recomiendan los manuales. Eso sí, Civita era celoso de las ambiciones del grupo presidido por la viuda de Noble.


Cuentan protagonistas de entonces que los mismos Lanusse y Sajón terciaron para que esa prueba se hiciera en Clarín. En rigor, se trató de una operación de prensa de Lanusse, acosado por la lucha antidictatorial recrudecida a partir de los crímenes de Trelew. Y Clarín fue elegido por el gran vínculo que unía al dictador con los directivos del diario. Un vínculo que se tallaba con los títulos de tapa. Basta repasar la hemeroteca. El miércoles 23 de agosto, a horas de la masacre, el título principal de tapa de Clarín fue “Son 15 los guerrilleros muertos en la base aeronaval de Trelew”. La bajada es más escandalosamente pro-dictatorial: “El anuncio oficial agrega que hay cuatro heridos y que todos intentaban una fuga. Se trata de los 19 que habían huido el martes 15 de la cárcel de Rawson”. El segundo título es directamente el boletín oficial de Lanusse: “Penan la difusión de comunicados atribuidos a grupos subversivos”.


En páginas interiores tampoco hubo errores en la ortodoxia lanussista.


Título: “Son 15 los guerrilleros abatidos en la base aeronaval de Trelew; otros cuatro están heridos”. Bajada: “De acuerdo a lo informado, los 19 detenidos intentaron fugarse tomando como rehén a un oficial de la Marina”. Primer párrafo: “Con profundo estupor el país supo ayer de un sangriento episodio ocurrido en el interior de la Base Aeronaval de Trelew en el que resultaron muertos 15 de los guerrilleros allí alojados desde el intento de fuga masiva del penal de Rawson, en tanto que los cuatro restantes resultaron con graves heridas. El doloroso suceso, conocido con escasos detalles a través de un comunicado oficial, tuvo origen en un intento de fuga ocurrido en las primeras horas de la madrugada. Según se desprende de la versión hecha pública, los detenidos tomaron a un oficial de la Marina como rehén, y a partir de allí, entró en funcionamiento el dispositivo de seguridad de la Base, a consecuencia de lo cual algunos de los detenidos resultó indemne”.


Leído a la distancia la versión de Clarín deja sin aliento. No sólo porque ya la Justicia argentina, años después, detuvo a los oficiales Luis Sosa y Roberto Bravo, ejecutores de la matanza, sino también porque silenció a los abogados y familiares de las víctimas. Esa brutal matanza contada con el libreto de los fusiladores resulta el gran ensayo del silencio cómplice de los años de la dictadura de Videla.


Segundo brindis. El 27 de septiembre de 1978, Ernestina Herrera de Noble celebraba con champagne la inauguración de la planta de Papel Prensa en San Pedro. El champagne tenía sabor a sangre y también a revancha. La sangre de los miles de “desaparecidos”, una categoría que jamás se hubiera podido imponer si la prensa hubiera jugado el papel de informar. No podría hablarse aún hoy de “desaparecidos” si los adjudicatarios de Papel Prensa –Clarín, La Nación y La Razón– no hubieran sido el coro de silencio del terrorismo de Estado. Ninguna de las desapariciones fue investigada por el gran diario argentino, que ahora tiene periodistas que se ufanan de ganar premios por sus modernas técnicas de investigación periodística. Pero el sabor a revancha de ese brindis tiene que ver con que aquella foto con Lanusse fue la de un negocio que se le había escapado de las manos a Ernestina Herrera de Noble. Concretamente, la llegada del peronismo al poder puso en el centro de la escena empresarial a José Ber Gelbard y, con él, ascendían otros que se acomodaron con más facilidad que Atlántida o Clarín al nuevo escenario del peronismo. En ese contexto, Luis Rey, director de un Papel Prensa que parecía en extinción, compró casi el 80% de las acciones por cuenta de David Graiver. Clarín quedaba fuera del negocio apenas un año después del brindis con Lanusse. A principio de 1976 Graiver controlaba la totalidad de Papel Prensa. Con apenas 35 años, ese indescifrable banquero moría en un accidente de aviación en México. La historia de la viuda de Graiver, Lidia Papaleo, y los secuestros de la familia en campos clandestinos de detención fue contada ya por Miradas al Sur. En todo caso, esta retrospectiva sirve para entender que los comportamientos de Clarín son el fruto de una ideología y una concepción de cómo hacer periodismo independiente.


Miradas al Sur