
El insulto y el improperio parece ser la forma habitual de los que reclaman "Menos agresiones y más diálogo"
Nuevamente las palabras desubicadas sucumbieron ante la supuesta formalidad de un Gobernador. Porque más allá de la reconocida tozudez de nuestro Primer Mandatario, y por encima de las diferencias políticas insalvables entre uno y otro, tratar de payaso a un legislador nacional se torna inconcebible. Con el consabido respeto a la figura...