20.9.10
16.9.10
Tomaron juramento a Máxima Gamboa
La causa abierta (Desobediencia Judicial Art. 239 Código Penal ) contra concejales, intendente y viceintendente de la mencionada localidad continúa adelante y en los próximos días deberán declarar ante la justicia federal de Paso de los Libres los siguientes funcionarios municipales
Pedro Ignacio Piedrabuena – Viceintendente y Pte. Del C. Deliberante
Juana Nidia Sandoval - Concejal y Vice presidente primero
Lucía Soledad Cabral – Concejal
Ramón Antonio Gonzalez
María Isabel Brouchoud de Fraga- Esposa del Intendente, ex concejal y Actual Senadora provincial por el Partido Liberal.
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15.9.10
Casino Rio Uruguay: El Apriete al concejal
La firma dejó de tributar en el año 2005, momento en que asumió el intendente Eduardo Vischi, la suma adeudada excede el millón y medio de pesos.
Escuche las declaraciones del concejal Alberto Yardín
Casino Rio Uruguay: Evasor
Existirían innumerables antecedentes de privilegios efectuados a los empresarios del juego por parte de decisiones del Intendente local, situación que llevó a que desde el Concejo Deliberante se le solicitara un informe que explique el estado de deudas de la firma.
El martes de la semana pasada en la sesión del Concejo Deliberante se vio nuevamente las diferencias que hace el Ejecutivo municipal con relación a sus ciudadanos. Mientras que se encuentran enviando intimaciones de pago a distintos comercios que mantienen atrasos con la Comuna, se pudo conocer que la firma "Casinos Río Uruguay", uno de los negocios más rentables que existe, adeuda al Municipio la Tasa de Profilaxis e Higiene desde el año 2005, sin que la administración del intendente Eduardo Vischi actuara como lo hace con los demás contribuyentes.PEDIDO DE INFORME
A raíz de efectuar una modificación en la tarifaria en lo que respecta a las salas de juegos, el concejal Alberto Yardín (PJ) se encuentra con la novedad de que la firma "Casinos Río Uruguay" adeuda la Tasa de Profilaxis e Higiene desde diciembre de 2005, razón por la cual se pidió informes al Ejecutivo para saber si la firma fue intimada y cuándo se efectuó. La contestación del Ejecutivo debería haber llegado este martes, pero se descartaba que sucediera, debido a que existen numerosos antecedentes de privilegios otorgados por la comuna a los empresarios del juego y el desinterés de Vischi por contestar los informes al Concejo; como antecedente está la respuesta formulada en junio de 2008, en la cual sin el menor disimulo plasmaba su desinterés por el hecho.
La Ordenanza Nº 227/98 que impone una Tasa unificada a distintas actividades comerciales, llamada "Tasa de Higiene Sanitaria, Profilaxis y Seguridad", impone su pago de acuerdo a los Ingresos Brutos de distintas actividades, en el caso de las casas de juegos de azar, como casinos y/o Bingos, la alícuota es un 5% sobre los Ingresos Totales, algo muy subjetivo dada la reticencia de las casas de juego para determinar e informar fehacientemente sus ingresos.
A raíz de la dificultad para acceder a los datos contables de la firma para determinar la deuda, los Justicialistas pretenden modificar la tarifaria y cobrar un monto fijo por cada una de las máquinas y mesas que tiene la casa de juego, y se encontraron con la novedad de que nuevamente "Casinos Río Uruguay" debía una abultada suma.
"Casinos Río Uruguay" se vio beneficiada, a raíz de una deuda, por la Ordenanza en cuestión desde su puesta en vigencia el año 1998 hasta 2002, con un plan de pagos inédito e inaccesible para cualquier ciudadano común. El Ejecutivo autorizó a que la firma pagara en 36 cuotas la deuda de $384 mil, cuando por Ordenanza los planes de pago son solamente en 12 meses; a pesar de las facilidades financieras privilegiadas, nuevamente incurre en mora, desde agosto del año 2002 hasta noviembre de 2005, solicitando otro plan de pagos de similares características para abonar aproximadamente $106 mil, y ahora sigue adeudando una cifra que rondaría los $500 mil.
Lo extraño de la cuestión son los privilegios que Vischi otorga a uno de los grupos empresariales que más ganancias obtienen en la ciudad, no sólo financieros.
Esta anormalidad ya había sido denunciada e informada por Sur Correntino en 2008, como se dijo antes cuando curiosamente el intendente respondía un pedido de informes del Concejo Deliberante al respecto de la deuda que mantenía el casino con la Comuna, con la insólita y preocupante respuesta, pero que marca fehacientemente que existe una connivencia evidente entre Vischi y los propietarios del Casino.
Otros Privilegios
PASO DE LOS LIBRES. Casinos "Río Uruguay" es el único lugar en esta ciudad en que los propietarios impiden el estacionamiento frente a su negocio, colocando conos para guardar el lugar para el auto del propietario y los de la firma, violando flagrantemente toda norma, ya que son los mismos custodios quienes impiden el libre estacionamiento. Cabe destacar que el Casino se encuentra a escasos treinta metros del edificio comunal.
Los únicos reductores de velocidad que existen dentro del radio urbano están colocados frente a la sala de juegos, sin que mediare la autorización municipal para que los instalen, y sin que nunca el intendente, Eduardo Alejandro Vischi y los inspectores municipales hicieran algo al respecto.
OTROS HECHOS QUE MOLESTARON
Asimismo el año pasado en una situación totalmente inusual y en una suerte de atropello e impunidad, los propietarios del Casino colocaron una tarima en la calle, sobre el cordón de la vereda de poco más de un metro a fin de colocar mesas y sillas de su restaurant, siendo nuevamente el único lugar en que un particular se adueña de la calle para beneficio propio, esta situación no fue ajena al alcalde local dado que las quejas por dicho atropello se hicieron escuchar en diversos medios y el propio Cuerpo de concejales requirió informes al respecto al Ejecutivo, sobre quién había autorizado tal anormalidad, y nunca fue contestado. Nadie sabe cuál es a ciencia cierta la relación que une al intendente Vischi con los propietarios del Casino, pero indudablemente se basa en el atropello y la impunidad en desmedro de los demás habitantes de la ciudad.
Ayuí: intimación de la Corte
Los jueces quieren que brinde los datos sobre la polémica iniciativa del vice del Grupo Clarín en Corrientes, antes de resolver la denuncia del gobierno.
La Corte Suprema emplazó ayer al gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, a informar en un plazo de diez días qué tan avanzado se encuentra el proyecto productivo Ayuí Grande. El polémico emprendimiento del vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda, y de George Soros, no sólo tendría aciagas consecuencias a nivel ambiental, sino que podría implicar un conflicto con Uruguay. La iniciativa prevé la inundación de unas 8000 hectáreas de bosques protegidos sobre la cuenca del Arroyo Ayuí, a pocos kilómetros de los Esteros del Iberá, para irrigar otras 77 mil hectáreas destinadas al cultivo de arroz.
La decisión de la Corte responde a una demanda del gobierno nacional contra la provincia en la que solicita la interrupción de la obra y que “cese en su actitud omisiva y le haga entrega de todos los antecedentes e informes, incluidos los estudios de impacto ambiental”. El máximo tribunal consideró que “dada la magnitud de la obra y sus posibles consecuencias sobre el Río Uruguay, que es un recurso natural de carácter interjurisdiccional, es necesario el acceso a esa información a los efectos de poder expedirse sobre su viabilidad”.
A pesar de la insistencia del gobierno y ahora de la justicia, los intereses arroceros parecen no darse por enterados de la resistencia al proyecto. El domingo pasado Colombi hizo, junto al presidente de la SRA, Hugo Biolcatti, una férrea defensa del emprendimiento del vicepresidente del Grupo Clarín.
En el acto inaugural de la 102ª Exposición Nacional de Ganadería, Industria y Comercio de la Sociedad Rural de Mercedes, Colombi afirmó: “Este gobierno va a apoyar cualquier proyecto productivo que quiera radicarse en la provincia” y señaló que las críticas a la Ley de Bosques (hecha a medida de intereses arroceros) “están frenando inversiones por $150 millones”.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Mercedes, Gerardo Condado, cargó contra quienes cuestionan la normativa y el proyecto de Aranda al señalar: “los haremos responsables de la pobreza en la provincia”.
Por el contrario, la diputada provincial María Inés Fagetti, recibió con agrado la resolución y señaló a Tiempo Argentino que “la Corte actuó muy rápido y de manera oportuna porque acá piensan seguir adelante”. Fagetti advirtió además que “hay una reacción muy fuerte por parte de los sectores productivos: sacan solicitadas, hacen conferencias de prensa y se muestran junto al gobernador defendiendo el proyecto”. “Están haciendo una defensa corporativa muy fuerte” sentenció Fagetti
Publicado por Tiempo Argentino
14.9.10
Justicia
Hace muy poco, en el 2001, Argentina era un país desahuciado. Si en Europa hoy hablamos de crisis, lo que vivió ese país fue una joda total. Millones de familias perdieron los ahorros. Los viejos que entregaron sus pensiones a fondos privados, animados por los loros del neoliberalismo mágico, se encontraron de repente en la indigencia. La pasta de los más ricos, avisados, emigró como las golondrinas. Los barrios del Gran Buenos Aires se autoorganizaron para dar de comer en ollas populares.Hoy Argentina levanta algo más que la cabeza, pese al mangoneo de una oligarquía prepotente, bendecida por una curia pendiente de exorcismo. Trazos cavernícolas que se prestan, sí, a un paralelismo con la España del Último Día. Sería recomendable que unos y otros viesen Tatuaje, donde se lleva a la escena la vida de Miguel de Molina, el cantor torturado por esbirros de Franco y que encontró refugio en América, con la ayuda de Evita.
Por cierto, pocos países en el mundo tienen el pulso cultural que hoy tiene Argentina, donde también se está escribiendo el mejor periodismo literario. Agarren, si pueden, Frutos extraños, de Leila Guerriero, y Si me querés, quereme transa, el último de Cristian Alarcón.
En el renacer después de la ruina, algo habrá tenido que ver la presidenta Cristina Fernández, denostada por la derecha como una bruja.
Pocos países en el mundo de hoy han avanzado tanto en el campo de los derechos humanos. No he llegado a esta conclusión por birlibirloque. Lo pienso al salir de un juzgado en Comodoro Py, donde he podido asistir, como un ciudadano cualquiera, al juicio a la plana mayor de la ESMA, el centro de la Armada que la dictadura convirtió en un matadero.
Y me ratifico al leer la resolución de la Cámara Federal, que se dispone a investigar el genocidio franquista si no lo hace la Justicia española.
Gracias, Argentina.
12.9.10
Caso Ayuí, otra investigación de Tiempo Argentino
Desde sus editoriales denunciaba el riesgo ambiental del proyecto del vice de Clarín y Soros, en Corrientes. En la actualidad, dice que los que oponen a la privatización del río son parte de una “ofensiva contra la prensa”. Habla el ex gobernador Colombi.
El ex gobernador de Corrientes Arturo Colombi es un enemigo acérrimo de su primo y actual gobernador, Ricardo Colombi. Pero hay algo que los une: defienden con uñas y dientes la represa que el vicepresidente del Grupo Clarín, José Antonio Aranda, y George Soros quieren construir sobre el Arroyo Ayuí, para regar 18 mil hectáreas de arrozales.
En diálogo con Tiempo Argentino, el ex mandatario provincial justificó el proyecto al afirmar que se trata de “una actividad productiva que quiere seguir creciendo de forma sustentable”, y que las críticas realizadas por juristas y especialistas medioambientales “están en función de una estrategia del gobierno, ya que uno de los socios de este emprendimiento productivo es directivo del Grupo Clarín”. Y hasta le respondió al canciller Héctor Timerman: “no se puede decir que represar un arroyo va a perjudicar al Río Uruguay. Eso es una estupidez, un chiste. No entiendo de qué manera puede afectar.”
–El Código Civil establece que dos privados no pueden apropiarse de un curso de agua que es de dominio público.
–Ellos no se apropiaron. Lo que hizo el Estado fue autorizar el manejo del curso de agua para dos empresarios que quieren producir. Nosotros tenemos que buscar el impulso de la producción de manera sustentable en el tiempo y que nuestros hijos puedan seguir produciendo.
–Pero son dos privados beneficiándose con algo que es de todos.
–Lo que sucede es que todas las represas son privadas. En Corrientes no hay ninguna construida por el Estado, tenemos más de 70 represas de este tipo.
–¿Por qué autorizó el ordenamiento territorial de bosques mediante un decreto? ¿Cuál era la urgencia?
–Interpretamos que la mejor forma era esa, y después se hizo ley. La urgencia era una definición muy clara de los correntinos. Nosotros estuvimos tres años con ese proyecto, y se estudió durante toda mi gestión su fortalecimiento. Firmar un decreto de ese estilo es decirles a los correntinos que estamos de acuerdo con este proyecto.
–Pero la ley toma como base un decreto que se declaró inconstitucional.
–Lo que hace la Legislatura es definirse políticamente en un sentido. Lo que la justicia planteó en su momento fue una formalidad. Declaró que había no sé qué problema legal. Yo soy ingeniero civil, no soy un experto, pero lo importante es que la legislatura lo ratificó por ley.
Además de los primos Colombi, el Grupo Clarín encontró un aliado incondicional en la batalla mediática por el tema Ayuí: el diario La Nación. En dos notas, publicadas los días 20 de agosto y 3 de septiembre de 2010, sostienen que se trata de “un nuevo capítulo en la ofensiva de la Casa Rosada contra la prensa”. Sin embargo, cinco años atrás, el 30 de junio de 2005, argumentaban lo contrario. Desde un editorial, es decir, como reflejo de la postura de la empresa periodística, advertían que, de concretarse, el proyecto ocasionaría “la destrucción masiva de añosos bosques en galería y pajonales de inundación a lo largo de 60 kilómetros de costas del Ayuí”.
Tiempo Argentino intentó comunicarse con el matutino en tres oportunidades para saber por qué pasaron de denunciar el proyecto a considerarlo una embestida del gobierno contra la prensa y no obtuvo respuestas (ver recuadro).
A las críticas jurídicas, ambientales y diplomáticas que recaen sobre el emprendimiento arrocero, se suma una más. Los expertos hablan de una amenaza sanitaria inminente. Advierten sobre la irrupción de la esquistosomiasis, más conocida como la “enfermedad de las represas”.
El ingeniero Roberto Ríos, presidente de la Asociación Energía sin Represas, considera que “lo que quieren hacer en el Ayuí es un crimen. Inundarán 8000 hectáreas con el único objetivo de plantar arroz, y no se fijan en el enorme daño ambiental y sanitario que pueden causar.”
El especialista hace hincapié en el grave precedente que puede marcar la concreción del emprendimiento: “si se aprueba esta obra, cada vez habrá más proyectos como el del Ayuí. Y las consecuencias serán nefastas. El ambiente que se crea por la construcción de la represa es muy peligroso. En Brasil, que tiene la población más grande de infectados por la cantidad de represas que construyó, la esquistosomiasis ya está presente. Sólo es cuestión de tiempo para que la enfermedad se instale definitivamente en el país.”
En el Litoral argentino hay una realidad incontrastable. Según advierten los especialistas consultados, ya están dadas las condiciones objetivas para que prolifere el vector esta enfermedad, que se transmite por un caracol de agua dulce lenta. La esquistosomiasis proviene del norte de África, y en Brasil los afectados se cuentan de a millones. Las larvas del gusano penetran en la piel, por el sólo hecho de entrar una persona en contacto con el agua. Después, pasan al torrente sanguíneo, llegando hasta los pulmones e hígado. Finalmente se localizan en las venas del intestino, donde depositan sus huevos. Y hasta pueden causar cáncer de vejiga.
Al ex gobernador Arturo Colombi el tema no parece preocuparle demasiado. Ante la consulta de este diario sobre los riesgos de que “la enfermedad de las represas” llegue a Corrientes, contestó:
“Eso lo tenemos en Yacyretá, al norte, pero ese es otro tema. ¿Pero usted qué me quiere decir? Nosotros no nos vamos a quedar de brazos cruzados por las dudas. Fíjese que Río Grande do Sul tiene la misma superficie que Corrientes, y plantan 1 millón de hectáreas de arroz. Y nosotros apenas tenemos 100 mil, y estamos en las mismas condiciones de producción. Y ahora estamos discutiendo por 20 mil. Habría que producir 1 millón de hectáreas: tenemos tierra suficiente para eso.”
Si bien ahora resurge la preocupación, el problema es de larga data. Fue el propio gobierno correntino el que durante 2006 encargó un informe para evaluar la situación en la provincia. Se lo pidió, mediante el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA), al Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste. Las conclusiones a que arribaron los especialistas fueron alarmantes. Los estudios determinaron que “se ha demostrado la existencia del caracol de agua dulce, transmisor de esta enfermedad, pero no fue detectada infección natural en ninguno de los moluscos colectados”.
No obstante, el informe advierte que “nunca antes se había observado la existencia de colonias tan abundantes de esta especie de caracol, tanto en la Argentina como en las zonas visitadas de Brasil”.
Tiempo intentó comunicarse en tres oportunidades con el director del ICAA, Mario Rujana, pero fue en vano. Las dos últimas veces, atendió el teléfono y, cuando nos identificamos, dijo: “está equivocado, señor”, y cortó.
Lo que determinaron los estudios fue que el molusco que provoca la enfermedad habita en el Río Miriñay y sus afluentes Yuquerí, Ayuí Chico y Ayuí Grande, precisamente donde quieren construir la megarrepresa que inundará 8 mil hectáreas para regar otras 18 mil de arrozales.
Cuando Tiempo Argentino le preguntó al ex gobernador Arturo Colombi acerca de la ilegalidad que supone construir la represa, este prefirió evadir la respuesta.
–¿Qué piensa cuando hasta el constitucionalista Daniel Sabsay, a quien no se puede acusar de defender al gobierno, dice que el proyecto es “jurídica y ambientalmente inaceptable”?
–Son frases. Si hay dos propietarios a los que les pasa un arroyo por su campo y piden autorización para represar, están en todo su derecho de hacerlo. Todas las obras de estas características tienen esta estructura legal. El agua pasa por un campo privado, y ese privado utiliza el agua con autorización del Estado.
–Pero el agua es de todos, no de dos personas.
–Pero el Estado es el que autoriza su uso para la producción. Si usted me dice eso, acá nadie va poder utilizar una gota de agua para regar. Dígame cómo se puede plantar arroz sin usar agua, es imposible. Que me lo expliquen.
No obstante la postura de Colombi, los especialistas en materia sanitaria y ambiental consideran que no es casual que la multiplicación de represas y canales de riego en la zona del Río Miriñay y sus afluentes hayan incrementado notablemente la formación de colonias y la dispersión del caracol en toda la cuenca.
Si bien el tema vuelve a cobrar notoriedad ahora, la preocupación ya había llegado al Congreso de la Nación. El diputado nacional Diego Sartori solicitó en 2006 que se establezca un programa preventivo a esala nacional para la esquistosomiasis, ya que la “enfermedad de las represas golpea las puertas de nuestro país”.
Y en agosto del año pasado, la diputada nacional por Misiones, Julia Perié volvió a insistir con el mismo proyecto de ley, que aún duerme en los cajones de las distintas comisiones legislativas. En dicho texto Perié explica que “al no existir una vacuna antiesquistosomiasis, la única acción de control y siempre bajo la supervisión de OMS (Organización Mundial de la Salud) está dirigida sólo a las grandes manifestaciones de infestaciones muy intensas.”
La diputada insiste en que “el peligro para nuestro país se presenta por el ingreso de los cauces de agua limítrofes con Brasil. Existen ciento un represas en Argentina, y alrededor de seiscientas en Brasil. Este número demuestra la importancia de prevenir las infecciones provenientes del parásito antes mencionado.”
Además, los especialistas advierten que la enfermedad es muy difícil de controlar. Para hacerlo hay un medicamento muy antiguo, que no resulta rentable para los laboratorios. Al respecto, el ecologista Ríos agrega que “el problema es que esta vieja droga genera inmunidad. Uno se puede curar la primera vez, pero si el parásito se vuelve a desarrollar ya la droga no causará efecto.”
El integrante del grupo ambientalista Energía sin Represas, que denunció en febrero de este año las graves fisuras en la estructura de hormigón que estaba experimentando la represa hidroeléctrica Yacyretá, concluye: “Soy un afectado directo por Yacyretá, pero mi lucha es por convicción. Esta represa nos condenó a la miseria y también nos puede enfermar. Todos debemos oponernos a este tipo de construcciones, que son muy peligrosas para la salud y provocan un daño social irreparable”.
El médico infectólogo Jorge Aníbal Rojas, un estudioso del tema, es otra voz autorizada que se suma a los que alertan sobre el riesgo de la esquistosomiasis. “El verdadero problema radica en la situación de emergencia sanitaria a la cual nos van a exponer. A todas las enfermedades infecciosas que tenemos en la zona, como el dengue, el hantavirus, ahora se les suma esta enfermedad. No estamos en condiciones de agregar otro factor de riesgo sanitario que puede llegar a colapsar a nuestro sistema de salud que ya se encuentra muy precarizado.”
El doctor Rojas asegura que es posible combatir la enfermedad si se la detecta a tiempo, pero para que eso ocurra el Estado debe hacerse cargo del problema. Y todavía no parece dar señales en ese sentido. “El combate de esta enfermedad es una tarea ardua y desgastante, dada la ineficacia de todas las medidas de control. Una vez que se radica en la zona cuesta muchísimo controlarla, menos aun erradicarla”, sostiene Rojas.
–¿Cuáles son los síntomas?
–La fase aguda de la enfermedad se caracteriza por escalofríos, fiebre, debilidad general y diarrea. Ocasionalmente, suelen manifestarse urticarias, hepato- y esplenomegalia, y sintomatología pulmonar.
–¿Alcanza con el medicamento que existe?
–Aun si nos referimos a la forma crónica tardía, existen medicamentos que pueden eliminar el parásito, pero nada pueden hacer sobre los efectos irreversibles que ya provocaron en el organismo.
-¿Puede que el paciente no sepa que tiene la enfermedad?
–Esto es lo más común. Cualquiera de las manifestaciones de esta parasitosis puede confundirse con otras enfermedades. La forma clínica crónica habitual es la intestinal, que se caracteriza por dolor abdominal, diarrea sanguinolenta y anorexia. Y existen casos en que la forma crónica ha evolucionado tanto por muchos años, que el paciente se encuentra completamente desmejorado, en estado de desnutrición severa. En Brasil ya son 20 millones de infectados, y se convirtió en la segunda gran endemia parasitaria del mundo. En la Argentina no hay cifras oficiales. Pero el parásito ya está en el agua de nuestros ríos. Y la aparición de nuevas represas, como la que quieren construir Aranda y Soros sobre el Arroyo Ayuí, es una invitación a que se quede para siempre.
Publicado por Tiempo Argentino





