25.1.10

Terremoto en Haiti: "Eso les pasa por hacer pactos con el diablo"

Es la palabra de Pat Robertson, el “pastor evangelista” y conductor de Club 700.

“Miles de esos esclavos negros haitianos, murieron en el terremoto porque juraron un pacto con el diablo para obtener su libertad”


El Republicano Estadounidense, hace poco habia pedido que asesinen a Hugo Chavez porque “seria mas barato que iniciar una guerra con Venezuela”.




Religion de la gente en Haití
Haití es un país fuertemente Cristiano, en el que un 80% de los haitianos profesan el Catolicismo Romano. Los protestantes componen entorno a un 16% de la población.

El Pajarito de TN

24.1.10

Extraditado, Cordero chega à Argentina

FINALMENTE EXTRADITADO, CNEL. MANUEL CORDERO LLEGA A ARGENTINA
O coronel Manuel Cordero Piacentini cruzou a ponte que liga Uruguaiana a Paso de Los Libres, na Argentina, por volta das 12h10min deste sábado.
Às 7:30min, o uruguaio havia sido removido de Santana do Livramento, onde estava internado em uma clínica, para Uruguiana, em uma ambulância acompanhada pela Polícia Federal.
El coronel Manuel Cordero Piacentini cruzo el puente que une Uruguaiana(Brasil) a Pasos de Los Libres(Argentina), cerca de las 12h y 10min de este sábado, dia 23 de enero.
A las 7:30 hs el uruguayo habia sido llevado desde Santana do Livramento, donde estaba internado en una clinica, para Uruguaiana, en una ambulância acompañada por la Policía Federal.


MOVIMENTO DE JUSTIÇA E DIREITOS HUMANOS/Brasil INFORMA:

Finalmente, despues de marchas y contra marchas el coronel Manuel Cordero se encuentra em
território de la República Argentina, donde responderá por sus muchos crimenes.
Creo que bien se merece escribir un livro sobre toda esta lucha, que envolucro a muchos(as)
compañeros(as), que supieran poner en alto la bandera de los derechos humanos.
La vitória es todos los que, de una manera o de outra, se involucran en esta tarea.
Pero quiero agradecer especialmente a los compañeros(as) de UITA y al periodista Roger Rodriguez (1) y en su persona, a todos los periodistas, que fueran siempre Inestimables luchadores.
Tarea cumplida !!!
Muchísimas gracias a todas y a todos ustedes !!!
Un fuerte abrazo,
Jair Krischke

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23.1.10

Gregorio “Goyo” Pérez Companc, mecenas del Opus Dei


La última inversión de “El Cardenal”

El hombre más rico del país y principal benefectar del ala ultraconservadora de la Iglesia, ordenó, en su testamento, entregar mil millones de dólares a “obras de caridad”. Pero, mientras tanto, mudó su holding a un paraíso fiscal.



A sus 75 años, Jorge Gregorio “Goyo” Perez Companc acaba de ganarse el cielo y el paraíso. Las dos cosas al mismo tiempo. Y aunque parezcan lo mismo, son cosas bien distintas. El primero lo ganó para su alma, porque Goyo, ferviente católico, sabe que cuánto más se aporte a la Iglesia Católica más se franquea el ingreso al reino de los cielos. La búsqueda del paraíso, en cambio, persiguió fines más terrenales: sus negocios. Dicho de otro modo: el hombre más rico de la Argentina, al que sus propios pares apodaron “El Cardenal” por su devoción cristiana, se entregó a su última inversión de cuerpo y alma.



Se terminaba el 2009 cuando “Goyo” Perez Companc, el único argentino que figura en el ranking Forbes de las 400 mayores fortunas del mundo –ocupa el puesto N° 397–, redactó un testamento en el que habría entregado la mitad de su riqueza personal, que los cálculos más conservadores fijan en unos 1.800 millones de dólares, para obras de filantropía. En su propio entorno aseguran que la mayor parte de ese dinero donado –casi mil millones de dólares– podría canalizarse a través de las finanzas del Opus Dei, la estricta orden católica de la que los numerosos miembros del clan Perez Companc son fervientes seguidores, además de principales aportantes en el país y en la región.



Por eso a Goyo, que heredó la fe religiosa de sus padres y la transmitió a sus siete hijos y tantos otros nietos, también lo llaman “El Cardenal”. El apodo se lleva de maravillas con el estilo reservado y hasta secreto que cultivan los Perez Companc, que no son parte de ese mundo excéntrico y farandulero que frecuentan otros millonarios locales. Tanto es así que, por lo poco que se sabía de la familia y por sus reservas para mostrarse en público, algunos compararon al jefe del clan con un fallecido empresario postal. Fue Amalita Fortabat, otro miembro del club de los multimillonarios, quien salió a aclarar las cosas: “Goyo no es Yabrán; Goyo es la Iglesia”.


La Obra. Junto a la cría de caballos, los Perez Companc son fanáticos de los automóviles. Jorge y Luis suelen participar en carreras de Rally, por el equipo Ford Munchi’s, y el más joven de los varones, Pablo, es piloto de la fórmula Indy, en la que en 2007 sufrió un accidente que lo tuvo al borde la muerte. Goyo también se da sus gustos. En 1998 pagó 635 mil dólares por una Ferrari F50. Es sólo una de las máquinas que integran su flota, donde destaca otra Ferrari, modelo 330 Tri, valuada en 6.875.000 euros; un Porche 911, un Chevrolet Camaro y hasta un Boeing 737, de 45 millones de dólares.



Sin embargo, esta costosa “pasión fierrera” no alcanza para romper la monacal vida que llevan Goyo, su mujer, sus hijos, sus tres nueras y sus cuatro yernos. Un estilo que roza lo secreto y que mucho tiene que ver con la conducta exigida por el Opus Dei, esa prelatura de la Iglesia Católica a la que los dueños de Molinos realizan sus mayores donaciones, incluso antes de la jugosa promesa del testamento. Históricamente, los distintos miembros de la familia han hecho aportes millonarios para la orden que el santo español Josémaría Escrivá de Balaguer creó en 1928 y que se define por su ideología altamente conservadora y una gran capacidad para acumular poder financiero y político, tanto dentro como fuera del ámbito eclesiástico. Según cifras del Opus, hay 87 mil seguidores en todo el mundo y unos 5 mil en la Argentina, donde la orden está a cargo del presbítero Patricio Olmos.



Por estar rodeado de misterios, el Opus también está rodeado de escándalos. En especial, denuncias por el aislamiento a los que habrían sido sometidos muchos de sus miembros, y supuestas prácticas medievales, como la autoflagelación. En la estricta división de roles dentro de la orden, además de los numerarios, que dedican su vida a Dios y viven en los centros de la Obra, con votos de pobreza y castidad, están los supernumerarios, que son los que mayormente sostienen las finanzas del grupo a través de generosos aportes. Por ejemplo, Goyo.


Entre otras cosas, sus donaciones le permitieron al Opus construir en Pilar la Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral, el campus y una clínica de alta complejidad; adquirir las instalaciones que la Universidad Católica tiene en Puerto Madero; abrir escuelas en todo el país; financiar al Instituto Fleni e incluso levantar la capilla de Escobar a la que asiste la familia. Todos esos aportes se canalizaron a través de la Fundación Perez Companc, que, como sus benefactores, tampoco permaneció al margen de la controversia.



En 2004 la Afip dispuso eliminar la exención que la Fundación tenía en el impuesto a las ganancias en forma retroactiva a 1988, por considerar que se había estado manejando con intereses de lucro. El reclamo, millonario, fue defendido por el entonces titular del órgano recaudador, Alberto Abad, para quien “el comportamiento de esta fundación, desde lo tributario, es el de un holding financiero disfrazado, por lo que no tiene derecho a una exención tributaria”. En la resolución se citaba como ejemplo que tanto el zoo Temaiken como las clínica Fleni y Austral recibían ingresos por sus operaciones. Y que esos ingresos eran administrados por la Fundación. Para la familia, la decisión de la AFIP fue una “falta de respeto”.


Consultados por esta revista, tanto los representantes locales del Opus como los de la Fundación Pérez Companc se negaron a confirmar o descartar la multimillonaria donación. Pero un religioso que tiene trato frecuente con la familia admitió que “desde hace un tiempo se comenta que el señor Goyo tendría intenciones de hacer una donación importante, pero no creo que todo vaya para el Opus. La familia suele diversificar sus donaciones”. A pesar de las prevenciones, en el Opus se frotan las manos por lo que podría venir: en la historia Argentina no se registra una donación estimada en mil millones de dólares. “Y si nos otorgan la mitad ya sería mucho para nosotros”, se entusiasma el religioso, sin perder la compostura.


-¿Y en qué lo invertirían?


-Bueno, es apresurado, pero hay tantas cosas por hacer en el país. La orden se está abriendo a todas las provincias y el Hospital Austral tiene posibilidades de extenderse. Mejor no especular con estas cosas –concluye, prudente. Se entiende: para que el testamento se haga efectivo, el alma de Goyo deberá mudarse al cielo. El paraíso, en cambio, está mas cerca.




Muchos de los actos filantrópicos del grupo se dieron luego de operaciones exitosas –por caso, las acciones giradas tras la adquisición del Banco Río, luego cedido al grupo Santander, y la venta de la petrolera Pecom – y, al mismo tiempo, fueron marcando los rumbos comerciales del holding. El mecanismo se repitió a fines de 2009, cuando desde el entorno se informó la reestructuración de la composición accionaria del grupo. Junto a la posible donación de los mil millones para beneficencia, la familia informó que su firma estandarte, Molinos, se había mudado a un paraíso…fiscal.



El 16 de diciembre último, Goyo hizo formal lo que venía planeando hace largo rato: su alejamiento del terrenal mundo de las finanzas familiares. Ese día, mediante lo que denominó una “donación”, pero que en lo concreto es una cesión adelantada de derechos hereditarios, le transfirió a sus siete hijos –los varones Jorge, Luis y Pablo, y las mujeres Cecilia, Catalina, Pilar y Rosario– todas sus acciones en la empresa alimenticia Molinos Río de La Plata, la “perla” del holding y donde se han ido concentrando sus operaciones más lucrativas. Según información de la Bolsa de Buenos Aires, donde cotizan las acciones de la empresa, Molinos está valuada en 3.3000 millones de pesos, controla a otras 11 empresas alimenticias y a septiembre de 2009 tuvo una facturación de 6.188 millones de pesos, con ganancias por 241 millones.



En los últimos años, a la par que los números de Molinos mejoraban, el grupo fue adquiriendo otras compañías. En 2007, compró Virgilio Manera SACIFI –fideos Manera– y Grupo Estrella SA –Toddy, Arlistan, etc.– por unos 53 millones de dólares; y en 2008 le pagó 12,5 millones de dólares al grupo chileno Carozzi para quedarse con el 50 por ciento de Bonafide Golosinas.


Para dejar este volumen de negocios en manos de sus hijos –especialmente de Luis y Jorge, que serán los encargados de llevar las riendas– Goyo comenzó por centralizar sus activos en Perez Companc Family SA (PCF), la sociedad controlante de Molinos, de la que el patriarca poseía más del 96 por ciento.



A su vez PCF transfirió ese paquete –el 75 por ciento de Molinos, es decir, unos 2.470 millones de pesos– a una nueva firma, creada estratégicamente para la ocasión: Santa Margarita SRL. De esta sociedad, cada uno de sus siete hijos posee, a título individual, un 5 por ciento (35 por ciento, en total), en tanto que el restante 65 por ciento está en poder de los mismos dueños pero a nivel grupal. El propio patriarca y su mujer, María del Carmen “Munchi” Sundblad Beccar Varela (dueña de heladerías Munchi’s y del zoológico Temaikén), también se habrían reservado una pequeña porción accionaria.



Santa Margarita, que tiene como presidente a Carlos Cupi, histórico hombre de confianza de la familia, no está radicada en la Argentina. Es una empresa off shore con sede en la ciudad norteamericana de Wilmington, cuyo lema municipal es “A place to be somebody”: “Un lugar para ser alguien”. Quizás la frase tenga que ver con que Wilmington es parte del diminuto estado de Delaware, al que los expertos definen como uno de los “paraísos fiscales” más adecuados para realizar operaciones sin pagar demasiado al erario público. De hecho, en noviembre pasado, la ONG inglesa Tax Justice Network lo declaró el lugar con las leyes fiscales más “opacas” de todo el mundo, por delante de otros clásicos del off shore como el principado de Luxemburgo, Suiza o las Islas Caimán. En el estado elegido por Goyo para abrir su nueva sociedad no se cobran impuestos por las ganancias que las empresas radicadas obtengan en otros países, y tampoco es necesario operar físicamente en suelo norteamericano. De hecho, según el informe de la ONG, de las 700 mil compañías registradas en Delaware, apenas la mitad tiene actividad real en los Estados Unidos.




Por otra parte, el patriarca de los Perez Companc eligió el momento justo para “reestructurar su patrimonio”, como gustan decir los especialistas en elusión fiscal. Su carta a la Bolsa de Comercio informando sobre la donación de sus acciones en favor de sus hijos llegó apenas 15 días antes de que en la provincia de Buenos Aires entrara en vigencia el llamado “impuesto a la herencia”, la ley que grava el traspaso de las tenencias de una persona a sus herederos así como todo aumento de riqueza fruto de otras modalidades de transmisión gratuita de bienes (como donaciones, renuncias a derechos, enajenaciones, aportes a sociedades, etc.).


La conveniencia de haber hecho su donación antes del primero de enero pasado –cuando entró a regir la norma– radica en que Molinos Ríos de La Plata, que posee domicilio fiscal en la localidad bonaerense de Victoria, tiene además muchas de sus operaciones en esa provincia; entre ellas, dos plantas de molienda (General Villegas y Tortuguitas) y cinco de acopio (Trenque Lauquen Chivilcoy, Pergamino y Lincoln). Lo mismo pasa con algunas de las muchas estancias que poseen los Perez Companc, en algunas de las cuales desarrollan una de las pasiones familiares: la cría de caballos de raza. Las mujeres del grupo, en especial, son las más dedicadas al cuidado de los haras. Por caso, la mayor de las hijas, Pilar, posee su haras en San Antonio de Areco.



Según explicó Arba, el impuesto –que aún tiene artículos por reglamentar– fija distintas escalas según el patrimonio de cada persona. En el caso de aquellos herederos que reciban una fortuna superior a 10 millones de pesos, como sucedería con los hijos de Goyo, la ley obliga a pagar una suma fija de 525 mil pesos más un 6 por ciento sobre el excedente de lo recibido, en virtud a que el impuesto se empieza a cobrar a partir de los 3 millones de pesos.



Haciendo un cálculo sobre la fortuna estimada de la familia, gracias a la jugada de Goyo, cada uno de sus hijos se habría evitado pagarle al fisco cerca de 1.248.000 pesos, es decir, 8.736.000 pesos por los 7 hermanos. Y sobre las acciones que tienen los herederos en conjunto, la maniobra habría significado un “ahorro” cercano a 96 millones de pesos. En su conjunto, haberse adelantado al “impuesto a la herencia” pudo haberle evitado a los Perez Companc pagar cerca de 105 millones de pesos en concepto de herencia.


Como gran contratista del Estado en los ’70 y unos de los que se benefició con la fiebre privatizadora de los ’90, en ese tiempo el grupo pasó de tener una diversificada cartera de negocios a centralizar sus operaciones en el petróleo, el gas y la electricidad. Para eso, se desprendió de bancos, de la constructora Sade, del Shopping Alto Palermo, de su participación en Telecom y en la empresa de telecomunicaciones Pecom-Net. Pero el último giro llegaría con el nuevo siglo, donde se retiraría del negocio energético para entrar de lleno en el mundo de los agronegocios, en especial a partir de la compra de Molinos, por el que en 1999 le pagó 400 millones a Bunge & Born. Goyo, que en 1977 había quedado al frente del negocio familiar tras la muerte de su hermano Carlos, vio la caída del precio del “crudo” y los rumores de devaluación.


En la actualidad, además de Molinos, las finanzas del grupo pasan por las bodegas Nieto Senetiner, la agropecuaria Goyaiké y su apuesta ganadera en Chile, donde en 2006 adquirió el frigorífico Friosa por 70 millones de dólares.



De los ‘70 a esta parte, para Goyo y su familia fueron negocios tras negocios, y en general, muy buenos. Para explicarlo, sus asesores financieros dicen que tiene “olfato empresarial”. Sus consejeros espirituales, aseguran que cuenta con “apoyo divino”. Quizás su secreto esté en saber combinar ambas cosas.
Publicado por Revista Veintitres




22.1.10

Militares repudian las declaraciones de Eduardo Duhalde

"El gobierno argentino humilla a sus Fuerzas Armadas"

Comunicado del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA)


El ex - presidente Duhalde -desde la República de El Salvador- ha difundido la información de que el gobierno argentino “humilla a sus fuerzas armadas” al propiciar la continuidad de los juicios que permitan individualizar a los responsables del planeamiento y ejecución de los aberrantes delitos que configuraron el terrorismo de estado durante la última dictadura militar. Con esta manifestación pone en evidencia:





1 - Que no conoce el actual sentir de las fuerzas armadas de la democracia, que consideran muy favorable que al fin se esclarezca quienes fueron culpables de delitos aberrantes, que ellos reciban las sanciones que las leyes de la República determinan y que el resto de sus integrantes queden libres de toda sospecha y hayan recuperado la admiración y respeto de la ciudadanía a las fuerzas que San Martín instruyó aferradas a su ejemplar Código de Conducta



2 - Que sus declaraciones parecen querer involucrar a miembros de las fuerzas armadas, como amenaza velada, al clima destituyente que algunos sectores de diversas entidades del acontecer del país intentan crear y del que los actuales miembros de las organizaciones castrenses son totalmente ajenos. Pareciera que los contactos ”militares” que al parecer de Duhalde se sienten agraviados, son militares retirados, dados de baja o actualmente procesados que tratan de evitar la acción de la justicia y a los cuales cualquier “amenaza destituyente” los libraría del necesario peso de la justicia.



3 - Que parece ignorar que en El Salvador se han realizado y realizan juicios similares a los que se efectúan en nuestro país y en los cuales integrantes del CEMIDA han efectuado peritajes militares al servicio de la justicia. Más aún, en la actualidad se ha reabierto el juicio para completar la investigación de los responsables de los asesinatos de 6 sacerdotes jesuitas y sus dos empleadas ocurridos en la Universidad Católica de El Salvador , donde ya se condenaron a los ejecutores materiales y ahora se investiga judicialmente a los instigadores y encubridores, incluyendo en esas responsabilidades hasta al Presidente de la República en ese momento. Uno tiene el derecho a pensar, dado lo insólito de sus manifestaciones, si el declarante no se está “curando en salud”, ya que aún no se han terminado de investigar sus responsabilidades en los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki ocurridos durante su presidencia.


4 - Que expresamos nuestro repudio a lo que ha expresado ya que esta persona no tiene la menor entidad para constituirse en vocero de lo qué sienten los integrantes de las fuerzas, a las que pretende involucrar en contiendas políticas de las que definitivamente se han alejado para el bien de nuestra patria y para ejemplo de sus pares mundiales.



CNL (R) JOSE LUIS GARCIA
SECRETARIO GENERAL

CNL (R) HORACIO P. BALLESTER
PRESIDENTE


Publicado por www.elortiba.org/notatapa16.html

Imágen: http://utinhumor.blogspot.com

http://www.cemida.com.ar/

21.1.10

Fabián Ríos: "Corrientes está sobre un escenario recesivo, primero llegará la recuperación fiscal"

El Director del Banco Nación responde a declaraciones del ministro de hacienda de Corrientes.

"En Corrientes la recuperación fiscal llega antes que la recuperación económica", respondió el director del Banco Nación al ministro de Hacienda Enrique Vaz Torres, quien planteó un escenario de delgado equilibrio fiscal. "No tiene una visualización exacta de cómo son las cosas", apuntó. En comunicación con Sudamericana, Fabián Ríos señaló la importancia de sancionar un presupuesto, antes de reprogramar pasivos.




El director del Banco Nación, Fabián Ríos salió al cruce del ministro de Hacienda, Enrique Vaz Torres, quien ratificó ayer sus declaraciones anteriormente vertidas sobre la necesidad de garantizar la sustentabilidad del salario y de no generar falsas expectativas con anuncios de incrementos de recursos nacionales.

"No coincido con él. Trato de no descalificar la opinión de nadie. Me da la impresión que no tengo la misma opinión sobre los datos que marcan la realidad", expresó el referente del PJ local.


En respuesta a Vaz Torres, Ríos indicó que "su propia recaudación está volviendo a recuperarse cuando la situación económica se contrae. Por la propia realidad, los cortes de energías que provocaron problemas en las ventas, de suministro, indican que la recuperación económica en Corrientes aún no llegó".


"Corrientes está sobre un escenario recesivo, más que sobre un escenario de crecimiento o de recuperación económica", aseguró Ríos quién trazó una línea entre recursos fiscales y el crecimiento de la economía. Para el flamante funcionario nacional, este año los ingresos por Coparticipación aumentarán un 15%. "No tiene una visualización exacta sobre cómo son las cosas", descargó.


Refinanciación y presupuesto
En cuanto a la reprogramación de pasivos, Ríos indicó que por cuestiones burocráticas y presupuestarias, no podría otorgarse antes de la primera quincena de febrero. Una vez finalizada la cota presupuestaria y a partir de la disponibilidad de caja se podrá concretar un acuerdo con Nación. "La definición final de Corrientes para que saliese del problema fiscal lo va a hacer a cuenta de los refinanciamientos de los pasivos 2010 o retrotraer al 2009", explicó Ríos, quien señaló la primera opción como la más ventajosa para la Provincia.


Ríos, además, descargó contra la falta de un presupuesto. "Siempre entiendo que el presupuesto es un paso antes de salir a pedir una refinanciación. Hay que saber primero cuáles son las cosas a financiar. Estamos instalados en la incertidumbre fiscal y no tenemos un presupuesto", expresó. "Hay que tener una pauta real qué es lo que se pretende, del cómo y del cuánto", agregó.




Fuente Radio Sudamericana

La conjura de Cleto

Cobos alimentó la crisis del Banco Central para cimentar su carrera al 2011. Las coincidencias con Redrado, el Grupo Clarín y la jueza Sarmiento. Cómo funciona la política buitre.

En alemán se lo denominó Schadenfreude. La palabra, acuñada a mediados del siglo XIX, designa el sentimiento de felicidad por el sufrimiento o la infelicidad del otro. Aunque Freud no la incluye en su listado de perversiones, Schopenhauer sostenía que esa “emoción diabólica era una señal infalible de un corazón perverso”. Nietzsche discrepaba: “Mejor que observar un sufrimiento es causarlo”. A medio camino entre ambos, Gore Vidal tradujo la Schadenfreude en clave sociopolítica: “No basta con tener éxito. También es preciso que los otros fracasen”.



En la Argentina de estos días la Schadenfreude es ley. Un coro cerrado de opositores, economistas ortodoxos y prensa canalla celebró el fallo del juez estadounidense Thomas Griesa que embargó 1,7 millones de dólares de una cuenta del Banco Central.




La Schadenfreude en versión local tiene componentes masoquistas: como ocurrió en el ’55, en el ’62, en el ’66, en el ’76, en el ’89 y en el 2001, una inusitada porción de argentinos se regocija con las complicaciones de un gobierno democrático, goza de sus tropiezos, como si permaneciera al margen de las consecuencias. La historia reciente demuestra lo contrario: cada crisis institucional derivó en penurias para las mayorías que la apañaron. Sólo una minoría privilegiada de dirigentes oportunistas, financistas buitres y empresarios voraces se benefició de los cataclismos económicos y políticos que asolaron al país. Frente a un gobierno herido de respaldo popular tras la derrota electoral, esa minoría ya eligió el nuevo rostro de su conjura: el de Julio César Cleto Cobos.




El vicepresidente pasó un diciembre agitado. Su despacho, teléfono y auto oficial –beneficios de su cargo– estuvieron a disposición de un raid que incluyó una docena de contactos reservados con lo más variado de la escena política doméstica. La agenda incluyó al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti; el CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, y el entonces presidente del Banco Central, Martín Redrado. Con todos ellos compartió su deseo: “Voy a ser candidato en el 2011”. Y una preocupación: cómo hacer para que los Kirchner no lleguen en buena forma a esa fecha.




El vicepresidente sabe que, por imperio de las encuestas, su candidatura contará con el aval de su partido de cuna, la UCR. Con la estructura radical jugando a su favor, Cobos descuenta que resultará vencedor en una eventual interna abierta frente a Elisa Carrió o Hermes Binner, los otros presidenciables del Acuerdo Cívico y Social. En ese sentido, el principal escollo es el recelo de “lilitos” y socialistas a participar de una compulsa con el vice (ver nota en página 32). Pero el mendocino confía en que los buenos oficios de su comprovinciano y titular de la UCR, Ernesto Sanz, logrará mantener al Acuerdo unido. O al menos evitará que la dispersión dinamite sus pretensiones.Superado ese escollo, el siguiente problema de Cobos son los dos años que quedan de gestión K.




El vicepresidente teme que una mejora de los indicadores económicos refresque la alicaída imagen de Cristina Fernández y la coloque en la pole de la puja electoral. Tiene motivos para afligirse: todos los economistas, a izquierda y derecha, reconocen que, superada la crisis global, el 2010 se presenta venturoso para la Argentina. Los cálculos más conservadores estipulan un crecimiento del 4,5 por ciento, traccionado por la demanda exterior de granos, el repunte en el consumo y un incremento en la producción de bienes. El talón de Aquiles de la recuperación: para sortear la crisis, en 2009 el Gobierno exprimió los recursos fiscales para sostener la demanda interna en base a inversión en infraestructura, subsidios y programas sociales como Argentina Trabaja y la asignación por hijo.




Para capear eventuales problemas de caja, el Gobierno se propuso iniciar el año provocando un shock de confianza que lo reinsertara en el mercado de capitales. La crisis global propició la oportunidad: la emisión de dólares en EE.UU. y la necesidad de colocarlos en plaza provocó una abrupta caída en las tasas de interés que se tradujo en ofertas de créditos baratos. Para la Argentina, que en los últimos años debió endeudarse a tasas de entre el 15 y el 20 por ciento como consecuencia del default, el acceso a tasas más accesibles implicaba un ahorro futuro en el pago de intereses y la posibilidad de ordenar el perfil financiero del país.Pero antes debía solucionar el asunto pendiente del default.




Para eso creó el Fondo del Bicentenario, con la declarada intención de disponer de 6.500 millones de dólares de reservas extraordinarias para pagar vencimientos y amortizar deuda, además de lanzar un canje que resolviera los litigios con los holdouts –los bonistas que retuvieron bonos declarados en default–.El anuncio provocó euforia en los mercados. Los bonos argentinos treparon hasta un cuarenta por ciento y el riesgo país –un índice creado por JP Morgan que se usa como referencia para aplicar sobretasas en los préstamos– se derrumbó. Mientras en el Ministerio de Economía festejaban el éxito del canje por anticipado, en el despacho senatorial de Cobos reinaba la inquietud. “No hay que dejar que se levanten, porque nos van a aplastar”, repetía el inquilino, ante la mirada sombría de sus laderos. Hasta que uno de ellos recordó una conversación de pasillo y comentó al pasar: “Escuché que Redrado no está de acuerdo con el fondo. En una de esas nos da una mano...”. El diablo de la política, voraz y carroñero, había metido la cola.




El intelectual estadounidense Noam Chomsky sostiene que las teorías conspirativas son opuestas al “Análisis Institucional”, el cual se enfoca en estudiar el comportamiento público a largo plazo de instituciones conocidas públicamente. Según el planteo de Chomsky, las conspiraciones no necesariamente se acunan en coaliciones secretas, sino que pueden ser ejecutadas por personas que no poseen contactos entre sí pero que, por distintos motivos, confluyen en el mismo interés común. Basta con que uno solo de ellos conduzca esa confluencia.




La definición encaja con la descripción que, el martes 12, realizó la presidenta Cristina Fernández al ubicar a Cobos, Redrado, la jueza María José Sarmiento, al Grupo Clarín, a los holdouts y a un sector de la oposición como arietes de una “conspiración”. Ante la falta de evidencias, resultará difícil que el Gobierno pueda establecer lazos concretos entre esos personajes. Sin embargo, todos ellos confluyeron para alimentar una crisis institucional que el propio Gobierno, lejos de desactivar, contribuyó a dinamitar.





Desde el vamos, el decreto de necesidad y urgencia que conformó el Fondo del Bicentenario fue rechazado por el titular del Central, Martín Redrado. Su primera objeción fue de forma: el funcionario advirtió que la redacción del decreto dejaba abierta la posibilidad de que el dinero se destinara al Tesoro, lo que, según su estimación, podría derivar en que se utilizara para financiar gastos corrientes. El argumento fue replicado por el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini, uno de los hombres de mayor confianza del matrimonio K. Según su explicación, el texto del decreto dejaba en claro que el dinero se usaría para garantizar el pago de la deuda, lo que impedía el desvío hacia otros destinos.





Salvado ese punto, Redrado argumentó su temor a los embargos del juez Griesa y defendió la “intangibilidad” de las reservas del Central.Las excusas provocaron sospechas en el Gobierno. La más extendida: que Redrado se negaba a constituir el fondo para retrasar el canje en beneficio de los fondos buitres que recolectan los bonos en default. Al titular del Central lo condenaba su historia: en 2005, cuando se dispuso el pago al FMI, Redrado fue un entusiasta defensor del uso de las reservas del Central. ¿Qué había cambiado desde entonces? Más allá de que los abogados de la entidad tenían dudas sobre la solidez técnica del decreto, lo que había cambiado era la perspectiva de poder.





En 2005, las encuestas indicaron que el 70 por ciento de los argentinos celebraba el pago al FMI. Ahora, en cambio, una encuesta de Management & Fit indicaba que la misma proporción rechazaba el uso de reservas para el pago. La opinión pública, se sabe, es volátil. Casi tanto como las convicciones de los funcionarios que, ante la perspectiva del ocaso, corren en búsqueda del sol.En este caso, a Redrado no lo abrazaron los rayos UV, sino Cobos. “Martín, seguí resistiendo que contás con todo mi apoyo”.




Las palabras del vicepresidente llegaron al celular del funcionario justo cuando en el Gobierno se comenzaba a evaluar su despido. El apoyo del mendocino, un mimado de las encuestas, fue la antesala de un respaldo mayor. En los días siguientes, la oposición en pleno se atrincheró en torno al ex niño de oro convertido en gurú.




Con los días, la conjura informal fue sumando adherentes. La jueza contencioso administrativa María Sarmiento, hija de un ex jefe de inteligencia de la dictadura y hermana de un abogado defensor de represores, fue consecuente con la irritación familiar que provocó la política de derechos humanos K otorgando dos amparos en contra del Gobierno. Uno repuso a Redrado en el Central, y el otro frenó el Fondo del Bicentenario. Cobos saludó la medida de la jueza y sumó ruido al convocar a una sesión en pleno receso, forzando el reglamento del Parlamento.




En medio del revuelo, Redrado presentó como su abogado al prestigioso constitucionalista Gregorio Badeni. Respetado en el ámbito académico y judicial, antes de asumir la defensa de Redrado, Badeni se venía desempeñando como asesor del Grupo Clarín en su pelea contra la flamante Ley de Medios Audiovisuales. La coincidencia llamó la atención del Gobierno, que observó con recelo la secuencia de tapas favorables hacia Redrado aparecidas en el matutino. Una de ellas en especial: fue la portada del lunes 11, donde el diario alertaba que el juez Griesa “podría embargar las reservas del Central”.“No fue una primicia, fue una profecía autocumplida”, consideró un alto funcionario del Gobierno, tras conocerse el embargo. En su evaluación de los hechos, la cobertura negativa de Clarín sobre la constitución del fondo colaboró con los fondos buitres, que incluyeron esas críticas en la presentación que hicieron ante Griesa.





En rigor, la disposición judicial amplió el embargo trabado en 2005 por el fondo Elliot, uno de los tres fondos buitres que reclaman el pago de los bonos caídos en default, elevando de 105 millones a 106,7 millones el congelamiento del dinero que circula en una cuenta contingente que el Central utiliza para sus operaciones diarias con la Reserva Federal de los Estados Unidos. El embargo sobre esa cuenta había sido dispuesto por Griesa en ocasión del pago al Fondo Monetario Internacional, pero el dato fue prolijamente omitido en la cobertura de Clarín. Se entiende: le hubiera restado espectacularidad a la noticia, ya que habría desvinculado el fallo de los DNU de la discordia. Y le habría quitado un argumento a Cobos, el vicepresidente que, traición mediante, utiliza su cargo para convertirse en el paladín de la institucionalidad mientras trabaja para constituirse en líder opositor en la carrera contrarreloj por el 2011.



Ya lo advirtió Gore Vidal en otra definición de Schadenfreude: “Cada vez que un amigo tiene éxito, muero un poco”.
Publicado por Revista Veintitres